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​Mi encuentro con Batman

A continuación transcribo estas líneas que me envió  @LauraFerrarese para que publique:

“Mi encuentro con Batman. Anoche mientras estaba en el escritorio, un murciélago hizo un vuelo de reconocimiento por mi depto.​, trazó un círculo rasante sobre mi cabeza y revoloteó hacia el living para terminar en la cocina. ​Después solo silencio. Superado el susto, salí del escritorio y me armé de coraje para encarar la búsqueda del fugitivo, linterna táctica en mano, toallón como arma y escudo.​ Una hora de inspección y nada. Cerré todo y me fui a dormir a mi cuarto, zona todavía segura de la casa tomada.Escondites de Batman (1)

Esta es mi saga de hoy: La encargada del edificio no pudo ayudarme, les tiene más miedo que yo. Del administrador aún espero respuesta. Intenté también con los canales oficiales. Llamé al teléfono 147 del Gobierno de la Ciudad. 20 minutos en espera, sin dar con un operador para consultas. Más tarde, otros 20 minutos. Y luego 20 más en la opción de otras consultas. El menú telefónico del Instituto Pasteur tiene una opción sobre qué hacer con los murciélagos pero en ese interno no responden; en otro, logré hablar con la amorosa Sra. Olga que aconsejó pero aclaró que el Pasteur analiza el animal en busca de rabia y de otras enfermedades solo si lo llevo, no van a domicilio; ‘Llame a control de plagas’, sugirió amablemente.

Control de Plagas dice que no es trabajo de ellos, me recomiendan usar naftalina para espantar o matar a los murciélagos. Y que llame al 147, que sigue sin respuesta. Por chat de la web, Rodrigo me recomienda llamar a la Agencia de Protección Ambiental: “Sólo nos ocupamos de mascotas”. ¿Y si lo declaro así?

Me derivan al Ministerio de Ambiente y Espacio público, anotan el reclamo para revisar la zona y fumigar si hace falta, pero no tocan el edificio, para eso me  recomiendan contratar a un fumigador privado.


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Cobran $ 1.500, sí, puede venir a la tarde, no, no usamos Napalm ni Agente Naranja, para usted será inocuo.

Llamé a mi hermana, me recomienda poner un balde con agua​​, parece que eso los atrae, que ni bien escuche el chapoteo, tape el balde y desaloje al mamífero volador.

Atrincherada desde el escritorio imagino que desde algún lugar de mi casa, Bruno Díaz descansa a la espera de su incursión nocturna.”

Quizás llamar a la Dirección de Comics y Control General de Murciélagos del MercoSur: “Mudarse a Londres.O llamar al Guasón. O abrir un expediente… ‘Murciélagx s/ intrusión discriminatoria‘.”

 

 

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Comentarios

  1. ¡Genial! ¿Se sabe cómo terminó la historia?

    • Se sabe, Albert. Parece que el bicho un día se fue, pero no se sabe bien cómo.

  2. Adriána

    Maravilloso, y a los bomberos no llamó?

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