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El locro y el despido con causa

| El 09, Jul 2015

¿Cuándo procede un despido con causa, sin pagar indemnización? ¿Y qué tiene que ver el locro con todo esto? Resulta que un cocinero de la rotisería de un supermercado preparó un locro con carne en mal estado. ¿Esto amerita su despido? Veamos.

Causales y requisitos para el despido con causa

La ley de contrato de trabajo aclara que «una de las partes podrá hacer denuncia del contrato de trabajo en caso de inobservancia por parte de la otra de las obligaciones resultantes del mismo que configuren injuria y que, por su gravedad, no consienta la prosecución de la relación. La valoración deberá ser hecha prudencialmente por los jueces, teniendo en consideración el carácter de las relaciones que resulta de un contrato de trabajo, según lo dispuesto en la presente ley, y las modalidades y circunstancias personales en cada caso».

Es decir, tanto el trabajador como la empresa pueden resolver el contrato si hay un incumplimiento grave de la otra parte. El caso típico del lado del trabajador es cuando manda la intimación para que lo blanqueen y nada. O si hay violencia laboral, hostigamiento, etcétera.

El caso más tipico de despido a un trabajador es una falta grave, como un robo o una pérdida de confianza tal que justifica la resolución. Pero siempre está el riesgo de no poder probarlo y por eso muchas empresas optan por el despido sin causa, pagando la indemnización.

En todos los casos, la ley aclara que «el despido por justa causa dispuesto por el empleador como la denuncia del contrato de trabajo fundada en justa causa que hiciera el trabajador, deberán comunicarse por escrito, con expresión suficientemente clara de los motivos en que se funda la ruptura del contrato. Ante la demanda que promoviere la parte interesada, no se admitirá la modificación de la causal de despido consignada en las comunicaciones antes referidas». Es decir, el telegrama bien redactado es clave.


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Otra de las cosas es que el despido es la sanción más grave, así que debe ser proporcional a la falta. Porque si corresponde un apercibimiento o suspensión, entonces el despido no corresponde y la empresa puede tener que indemnizarlo.

 

El locro de la discordia

Parece que por comentarios de las cajeras hubo quejas sobre el locro… Y otro empleado declaró que «La carne esa la habíamos apartado con mis compañeros y le habíamos dicho a mi jefe que esa carne no podía salir para no tener problemas, y quedó en una bacha, en un carro. Y después la carne esa la usamos para el locro», por indicación de un trabajador. Y esa carne estaba ya para tirar, pero en luga de tirarla y pese al “olor espantoso”, la tiraron en la paellera. Al parecer vendieron dos tandas de locro, pero una señora se avivó y no compró.

Así que la empresa le mandó telegrama y a otra cosa. Para los jueces, el despido con causa se ajustó a la ley por haber puesto en peligro la reputación de la empresa y la salud de los clientes del supermercado.

 

locro

Foto de @laguerrillafood


 

Anexo con sentencia completa sobre despido con causa

Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y Minería de Neuquén Sala III

SSS, JJJ c. J Retail Argentina S.A. s/despido directo por otras causales • 11/09/2012

2ª Instancia.— Neuquén, septiembre 11 de 2012.

El doctor Medori dijo:

I. Que la parte demandada interpone recurso de apelación contra la sentencia definitiva del 12 de diciembre del 2011 (fs. 154/159), expresando agravios a fs. 169/172.

Argumenta que la juez de grado incurre en arbitrariedad al considerar injustificado el distracto operado cuando se ha comprobado el hecho denunciado consistente en preparar y vender locro en mal estado, transgrediendo norma internas y poniendo en peligro la salud de los clientes.

Solicita se revoque el fallo recurrido, rechazando la demanda en todas sus partes con costas. Corrido el pertinente traslado la parte actora contesta a fs. 174/175. Manifiesta que no se ha precisado la causa de despido y que tampoco se ha agregado la investigación y los reclamos aludidos, omitiendo acreditar el hecho objetivo en que fundara la pérdida de confianza. Solicita se rechace la apelación con costas.

II. Entrando al estudio de la cuestión traída a entendimiento resulta que la decisión en crisis hace lugar a la demanda indemnizatoria con fundamento en que no se ha precisado debidamente la causal de despido y que habiendo efectuado sumario previo no lo presenta como tampoco las quejas referidas, no habiendo el personal de control de calidad efectuado su labor ni evidenciado el mal estado del locro. Que el trabajador era jefe del sector rotisería con un sueldo mensual de $ 3.469 y tenía ocho años de antigüedad (fs. 2/15), cuando es despedido por la empleadora bajo la siguiente comunicación del 15. 7. 2008: “Notificamos desvinculación con justa causa a partir del día 16/07/2008, por pérdida absoluta de confianza por el grave error operativo protagonizado el día 09/07/2008 cuando confeccionó y puso a la venta locro en mal estado, generando serio riesgo y perjuicio potencial a clientes, lo que hace imposible la continuación de la relación laboral. Liquidación final y certificados a su disposición en nuestro local a partir del 01/08/2008” (fs. 16). Lo que es expresamente rechazado por el demandante (fs. 18). La prueba sustancial consiste en las declaraciones testimoniales prestadas en autos, habiéndose presentado en calidad de actas de investigación dos declaraciones privadas de …. (fs. 41/43). Leal, empleado administrativo (fs. 85); …., jefe de verdulería y pescadería (fs. 87); y Den …, jefe de recursos humanos (fs. 89); describen las modalidades del trabajo y puntualizan la responsabilidad del jefe de área respecto de la mercadería y la producción, más allá del control periódico de calidad realizado por el departamento específico. …, controladora de calidad (fs. 92), da cuenta de que en cada sector el responsable es el jefe y que son capacitados al efecto, que ese día ella no estuvo y que el control que efectúa su departamento es periódico en los distintos sectores. Las personas que trabajaban a las órdenes del demandante, dicen concretamente sobre los hechos referidos al locro en mal estado, … (fs. 95): “Supuestamente el control de los alimentos los realizaba la tecnóloga, pero también lo hacíamos nosotros, uno si cocina se da cuenta si algo está feo. El día del locro el control de la mercadería lo hicimos nosotros, mis compañeros, yo, y hasta mi jefe el Sr. SSS…Sabe por comentarios de las cajeras que hubo quejas sobre el locro…La carne esa la habíamos apartado con mis compañeros y le habíamos dicho a mi jefe que esa carne no podía salir para no tener problemas, y quedó en una bacha, en un carro. Y después la carne esa la usamos para el locro, lo hicimos con mi jefe. Mi jefe dijo vamos a hacerlo y JJJ SSS y yo trajimos la carne…A la pregunta de si sabe el testigo y en su caso como le consta si el Sr. SSS tenia conocimiento concreto de que la carne estaba en malo estado, el testigo dijo: Sí, porque yo lo hice con él. A la pregunta de si sabe el testigo y en su caso como le consta quien le dio la orden de utilizar la carne, el testigo respondió: JJJ SSS”. … (fs. 125 y 142): “Cuando nosotros estábamos preparando el locro, había una carne que estaba fea, fea, al verla nomás se notaba, al cortarla el olor era espantoso. Agarramos esa carne y la pusimos para merma. La guardamos atrás en la cámara para mermar. Cuando se hace la limpieza, se saca la mercadería fea y se tira…Sacamos el primer locro y se vendió, y bueno la gente pidió más y se hizo un segundo locro. El segundo locro lo hizo el Sr. JJJ SSS con la ayuda del Sr. Luis ……Y en el segundo locro, se le echó esa carne que nosotros habíamos guardado. Lo sé porque nosotros vimos cuando estaban picando la carne y se la echaron… Después había una señora en ese momento, que estaba esperando para comprar, había varias personas esperando, pero una señora dijo que no lo iba a llevar, porque eso tiraba feo olor. Y bueno se vendió eso, y al otro día fue el reclamo…El control de calidad, en general lo hace el jefe de sector, después está la tecnóloga que hace un control semanal. El día del locro no hubo control del sector. Yo cuando dije que estaba fea esa carne, y después JJJ dijo que estaba buena, si él decía que estaba buena, estaba buena. Y porque era mucha carne para mermar, eso me lo dijo JJJ SSS. Cuando se merma mucha mercadería es pérdida para el sector y eso trae como consecuencia, llamados de atención de arriba, del gerente, o del administrador… Para darse cuenta que esa carne estaba fea, había que directamente no tener olfato, porque el olor era espantoso… Sí, habían existido reclamos, varias veces de saco mercadería vencida de la cámara. Las oportunidades no las puedo decir, pero a veces había mercadería vencida para tirar pero no se tiraba porque el jefe era SSS, y él decía que no, y no se tiraba, lo decía por la merma. No estaba la tecnóloga porque era feriado, y ella no trabaja días feriados ni domingos. ” “… El otro día vino la tecnóloga diciéndome que había habido muchos reclamos porque la comida tenia feo olor, el locro estaba en mal estado…JJJ fue el que sacó la carne de la cámara, yo lo vi cuando se puso el delantal, picó la carne y después cuando puso la carne en la paellera se empezó a sentir el olor. Estaba él con Luis ……el día anterior le dijimos que estaba fea. La llenaron de condimento y la mandaron al horno…”. El artículo 243 de la Ley de Contrato de Trabajo estipula expresamente: “El despido por justa causa dispuesto por el empleador como la denuncia del contrato de trabajo fundada en justa causa que hiciera el trabajador, deberá comunicarse por escrito, con expresión suficientemente clara de los motivos en que se funda la ruptura del contrato. Ante la demanda que promoviere la parte interesada, no se admitirá la modificación de la causal de despido consignada en las comunicaciones referidas. ” (cfme. arts. 14 bis de la Const. Nac.; 38 inc. j de la Const. Prov.; 242 de la L. C. T.; 377 y 386 del C. P. C. C.; y 31 de la ley 921). Se entiende que con esta condición impuesta se pretende impedir que con formas y conceptos imprecisos o genéricos, el destinatario de la comunicación del despido no tenga un cabal conocimiento de los hechos que lo motivaron y se le imposibilite el ejercicio debido de defensa de sus derechos. “La obligación de notificar las causas del despido y no poder modificarlas en el juicio responde a la finalidad de dar al dependiente la posibilidad de estructurar en forma adecuada la defensa, pues se trata del basamento mismo para que los preceptos contenidos en el art. 18 CN puedan hallar plena vigencia en la solución del conflicto a desarrollarse. Empero, el detalle de esa información sobre las causas no puede importar un formulismo taxativo, ya que de interpretarse de tal modo la norma inferior, se arribaría al extremo no deseado de cercenar el debate judicial, con la consiguiente lesión de los preceptos constitucionales invocados —del dictamen del procurador general de la Nación, al que adhieren los ministros Moliné O´Connor, Belluscio, Fayt, Lopez y Bossert (Corte Suprema, 9. 8. 2001, Vera Daniel c. Droguería Saporiti, V. 107. XXXV)—. Atento los elementos fácticos y jurídicos relevados, aparece ciertamente inaceptable el argumento de incumplimiento de la norma citada, dado que la carta documento transcripta establece con precisión el hecho que se considera injurioso y el día concreto en que ocurriera, como las consecuencias generadas por el mismo. Todo lo que brinda la posibilidad de ejercer una apropiada defensa de los derechos, lo que es demostrado además por el tenor del mismo escrito de demanda. La sentenciante se pregunta cual fue el error operativo, concretamente se ha dicho confeccionar y poner a la venta locro en mal estado; habla de la índole de los daños cuando se trata de la pérdida de confianza en un jefe de rotisería; afirma que no se acreditan quejas de los clientes, siendo que los declarantes deponen sobre ello; menciona que no se ha presentado el sumario previo en su integridad, tratándose de una investigación formalizada a través de los testimonios presentados; y procura derivar la responsabilidad hacia la sección de control de calidad, el cual es periódico y sin perjuicio del responsable principal del sector. Teniendo por suficiente la comunicación estudiada, surge comprobado el hecho denunciado, principalmente a tenor de los dichos de los empleados subordinados al actor, quienes describen detalladamente lo acontecido aquel día, cuando el propio encargado de la rotisería decide usar la carne que según todos los presentes estaba en evidente mal estado, lo que fuera advertido al mismo a los efectos de su descarte, a pesar de lo cual persistió, cocinándola en el locro y poniéndola a disposición de los clientes para su consumo. Conducta gravísima, teniendo en cuenta el cargo jerárquico que detentaba y las consecuencias nefastas que pudo alcanzar, justificándose la decisión patronal, en los términos del art. 242 de la L. C. T… La actuación en la comunidad de trabajo requiere del trabajador el cumplimiento de deberes de fidelidad acordes con la índole de las tareas que tenga asignadas. Con el desarrollo del contrato se crean expectativas acerca de su conducta leal; si tales expectativas se frustran a raíz de un hecho objetivo suficientemente grave, que determine la convicción (elemento subjetivo) de que el trabajador ya no es confiable, es decir que puede repetir el hecho desleal o manifestar una conducta de este tipo, se configura una causal de despido. De tal modo, la pérdida de confianza no es invocable como causal autónoma de despido, sino que debe partirse de la alegación de un hecho desleal (incumplimiento concreto) que, en razón de su naturaleza y del tipo de la función encomendada, pueda llevar razonablemente al ánimo del empleador la convicción de que hechos de similar factura pueden repetirse en el futuro, calificando así la conducta del dependiente. De ahí que la pérdida de confianza como factor subjetivo que justifica la ruptura del contrato, debe derivar de un hecho objetivo que, injuriante por sí mismo, se ve agravado por la pérdida de confianza que tal hecho trae aparejada. Este tipo de injuria no supone necesariamente un daño a los intereses patrimoniales del empleador, bastando con que lo sea a los puramente morales. (p. 233, Despidos y suspensiones, 1000 casos prácticos, Juan Carlos Fernández Madrid). La jurisprudencia ha dicho en este sentido que: “La jurisprudencia requiere proporcionalidad en el despido, lo que equivale a decir que el hecho invocado debe guardar relación con la gravedad de la medida. Es necesario para la justificación de ésta que la conducta incriminada impida continuar la relación dentro del plazo de confianza, colaboración y buena fe en que debe desenvolverse (Conf. C. A. T. Sala V, 25/11/74, “T. S. S. “, 19/5/326). Es justificado el despido del trabajador que ha violado con su conducta los principios de colaboración y buena fe (C. 2da. Trabajo Córdoba, 2/8/79, “S. J. C. J. “, 1979-393). La gravedad está dada por la pérdida de confianza que la conducta del obrero generó y que daña a la comunidad laboral no pudiéndosele exigir a la empresa un permisivismo que atente contra sus intereses económicos y que afecte el principio de autoridad ante los demás empleados, con las consecuencias negativas de prever para la empresa” (26/09/2002 – Partes: Bernal, Ricardo c/El Canal de la Ciudad y/o Luis Mario Brígido Beorda y/o quien resulte responsable s/Acción Común Firmantes: Dres. M. Franco, A. Gallardo, J. Saettone Fallo N°: 32 – Tribunal: Tribunal del Trabajo – Sala III- LDT). “En el caso, los hechos objetivos en que se funda la pérdida de confianza (dada la importante función que cumplía en la empresa encargado administrador), están acreditados y que revisten la gravedad suficiente que impiden la prosecución de la relación laboral (art. 242 L. C. T.) por ser violatorios de los arts. 84, 85 y 86 L. C. T… Ello es así porque cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor será la obligación que resulte de las consecuencias de los hechos (arts. 62 y 63 L. C. T. y 902 C. Civil aplic. supl.) y dado que la empresa no puede estar permanentemente controlando al personal que debe controlar la facturación y la recaudación de los ingresos” (Dres.: San Juan Díaz Ricci, Veliz José Eduardo c/Médicos Asociados S. R. L. s/cobros, Fecha: 21/03/2002, Sentencia Nº: 38, Cámara Laboral Sala 3-LDT). Por las razones expuestas, y en atención a los términos en que se planteó el recurso, propicio hacer lugar a la apelación, revocando el fallo recurrido y rechazando la demanda entablada, con costas en ambas instancia a cargo del actor vencido, a cuyo efecto deberán adecuarse y regularse los honorarios profesionales con ajuste a la ley arancelaria. Tal mi voto.

El doctor Ghisini dijo:

Por compartir los argumentos del voto que antecede adhiero al mismo, expidiéndome en idéntico sentido. Por ello, esta Sala III resuelve: 1. Revocar la sentencia de fs. 154/159 y vta. dictada el 12 de diciembre de 2011 y rechazar la demanda entablada por SSS JJJ .. contra J Retail Argentina S. A. 2. Imponer las costas en ambas instancias a cargo del actor vencido. 3. Dejar sin efecto los honorarios regulados en el pronunciamiento de grado, los que adecuados a la presente se fijan en las siguientes sumas: … . , (arts. 6, 7, 10, 20 y 37 LA). 4. Regular los honorarios por lo actuado en esta instancia sobre los emolumentos fijados en el punto 3) para los profesionales que intervinieron en igual carácter: para los letrados de la actora, el 30% y para los letrados de la demandada el 35% (art. 15 LA). 5. Regístrese, notifíquese y, oportunamente, vuelvan los presentes al Juzgado de origen.— Fernando M. Ghisini.— Marcelo J. Medori.

 


 

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