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¿Te pueden filmar en una despedida de solteros? Un caso sobre el derecho a la propia imagen

| El 20, Feb 2015

Resulta que un señor se casó pero antes le organizaron una despedida de solteros en un lugar donde hay luchadores y luchadores en el barro. Lo transmitieron por América TV. Se enteró cuando sus conocidos le hicieron notar eso… ¿Hay derecho a que no se difunda su retrato, a la privacidad, y el derecho a la propia imagen?

Ese mismo novio fue señalado por la periodista y por eso fue elegido para “participar en una actividad sicalíptica (“rectius”: picardía erótica)“, dijo el juez. En la causa, interpretaron que “la presencia de las cámaras en aquél no pudo pasar inadvertida para el actor [filmado]. Y tal circunstancia debió necesariamente haber llamado su atención en cuanto afirma al demandar, que para los concurrentes estaba prohibido el uso de cualquier elemento de esas características, incluso teléfonos celulares. Entonces, el hecho que hubiera un aparato con tal cualidad permitía inferir, sin ambages” que el filmado sabía que la cámara estaba.

En materia de derecho a la imagen la regla es que no pueden pasar el retrato de nadie, ni siquiera en público, sin permiso previo y por escrito.  Cuando se trata de un plano general y es un noticiero puede valer. Además, los jueces lo flexibilizaron la regla cuando se prueba el consentimiento tácito, esto es, cuando puede inferirse que la persona sabía que lo filmaban y lo aceptó (caso clásico cuando da una nota en la calle, ante el móvil).

En el caso los jueces interpretaron esto porque “se lo ve sonriente y divertido. Bien pudo haber ocultado su rostro o negarse a participar del juego, pero no lo hizo.No podía desconocer que el hecho que su imagen fuera captada por las cámaras concita la posibilidad de que éstas trasvasaran el ámbito del local nocturno al que asistió. No puedo soslayar que el actor era y es abogado, y por lo tanto, debió conocer que su actitud importó otorgar un consentimiento implícito a las circunstancias desarrolladas”, opinaron.

Ahora bien, por eso rechazaron la demanda contra el canal de TV que difundió las imágenes de esta suerte de cabaret o lugar de shows. Sin embargo, el juez de primera instancia también condenó al titular del establecimiento porque entendió que incumplió su compromiso de privacidad, que declamaba en la página web (dice que nadie puede entrar con cámaras).


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Para los jueces de cámara (Arean, Carranza Casares y Bellucci quien redactó el voto), por el solo hecho de que los concurrentes no estaban autorizados a obtener fotografías o videos en el interior del local, no puede seguirse de ello que existiera algún compromiso de confidencialidad por parte del dueño. Y agregaron en un párrafo curioso: “Es sabido que quien a esos lugares concurre, no lo hace para realizar actos de solidaridad, ni menos aún, que ignore él (me refiero la peticionario), o quien entonces era su novia, qué clase de diversión se produce en tales despedidas de soltero.”

Moulin-Rouge

Hay un caso, de hace unos años, algo distinto. Resulta que habían difundido en la tele un video en el que un famoso aparecía con una chica que bailaba una “danza erótica”, en su despedida de soltero. El tipo aparecía atado en una silla dentro de una quinta con dos mujeres —una de ellas vedette— “bailando frente a él una danza erótica.”

La sentencia cuenta que las chicas hacían “striptease”, interactuando entre ellas, frente a su amigo que estaba sentado en una silla, observando que había otros chicos alrededor. Promocionaban el video como el “video oculto o prohibido de ese famoso y lo pasaron por algunos canales, a quienes al final el tipo famoso demandó.

Para los jueces de ese caso (Calatayud, Dupuis y Racimo), la regla general es que toda transgresión al honor, la intimidad e imagen de una persona por los medios masivos de comunicación debe ser reputada como antijurídica (viola artículo 1071 bis del código civil), salvo que medie causa de justificación. En el caso, se probó que “además del escarnio público sufrido, [el filmado] tuvo también repercusión en su ámbito familiar, traducido en un distanciamiento temporario de su esposa.

A diferencia de la primera historia en que fue una nota periodística, los canales de TV no aportaron ninguna prueba del consentimiento del tipo para difundir el video privado ni existía un interés social relevante como para difundirlo. Al final, tuvieron que resarcirlo.

Para concluir, como regla general, sabé que si te filman te podés negar, y que con un gesto alcanza. En cambio, acercarse a la cámara puede ser interpretado como aceptación y ahí después no hay reproche, aunque no te haya visto ni la peinadora ni el de maquillaje. La otra posibilidad, es llevar una remera que diga: “Por medio de la presente declaro que no quiero que me filmen :P”.

 

moulinrouge-splsh

 

Comentarios

  1. Sebastian Bassi

    Muy buen artículo, esclarecedor. Mi única pregunta es sobre si se puede hacer una distinción entre el “derecho a filmar” (si esto existe) y el derecho a “difundir lo filmado”. Porque lo que produce el daño en estos casos es la difusión del material mas que la filmación en si misma. Si bien la filmación es un paso necesario para luego difundir, de por si solo no es suficiente.

    • Gracias, Sebas. Hay una diferencia, claro. En principio se puede filmar casi todo, y difundir casi nada : )
      Un saludooo

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