Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Arriba

Sin Comentarios

La guarda al tío

| El 07, Abr 2016

El tribunal superior de Corrientes otorgó la guarda judicial al tío de una menor de edad, por plazo de un año. Decidió de ese modo porque la madre tiene un retraso mental leve a moderado y su familia es muy humilde. La madre tendrá un régimen de visitas amplio.

La guarda judicial

El código civil prevé la posibilidad de que se otorgue la guarda de un chico a un pariente. Cabe aclarar que el nuevo código civil contempla esta posibilidad en casos especiales:

Otorgamiento de la guarda a un pariente. En supuestos de especial gravedad, el juez puede otorgar la guarda a un pariente por un plazo de un año, prorrogable por razones fundadas por otro período igual. Vencido el plazo, el juez debe resolver la situación del niño, niña o adolescente mediante otras figuras que se regulan en este Código. El guardador tiene el cuidado personal del niño, niña o adolescente y está facultado para tomar las decisiones relativas a las actividades de la vida cotidiana, sin perjuicio de que la responsabilidad parental quede en cabeza del o los progenitores, quienes conservan los derechos y responsabilidades emergentes de esta titularidad y ejercicio.

Es decir, se deja abierta esa posibilidad en caso de que los padres no pudieren criar al chico, en interés del menor de edad. En tales casos, el código también regula las consecuencias el guardador será el representante legal del niño, niña o adolescente en todas aquellas cuestiones de carácter patrimonial.

 

flor lila verde

La guarda al tío

La Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Goya había negado el pedido de guarda judicial formulado por el tío respecto de sobrina y dispusoque el Juzgado de Familia arbitrara las medidas pertinentes para lograr la vinculación de la menor de edad con su progenitora y su seno familiar.


PUBLICIDAD

La Cámara había tomado esa decisión al entender que si se otorgara la guarda al tío por el sólo hecho de estar en mejores condiciones materiales de asumirla, se vulnerarían los derechos de la niña.

Además consideraron que del informe psicológico “no surgía la imposibilidad de que la menor se reinserte en el seno de su familia biológica; (…) más bien se refería a la necesidad de que se diera  intervención al Cuerpo Social Forense para que evaluara las posibilidades reales de esa integración, atento a la discapacidad comprobada de la madre y las dificultades que representaba el vivir en una zona rural”.

El Tribunal concluyó que no existían elementos que permitieran afirmar que no era posible la restitución de la menor de edad a su familia de origen, y que “era evidente el anhelo de la madre de poder ejercer su legítimo derecho a criar a su hija, calificando de simples suposiciones la adicción al alcohol del abuelo y su ausencia durante la mayor parte del día”.

Sin embargo, los miembros de la Corte Provincial opinaron distinto. Y sostuvieron que el eje de la decisión era el interés superior de la niña. “Es decir, sin perjuicio de que la cuestión involucra varios intereses, todos nobles y respetables, a quien intentamos proteger por ser la parte más vulnerable es a A. Ello nos lleva a darle otra dimensión a cuestiones como la necesidad de certeza respecto de los hechos denunciados (situaciones de promiscuidad o adicción en la familia), la que en función de ello se trastoca frente a la sospecha de que la niña pudiera sufrir un riesgo irreparable y nos exige mayor prudencia”.

Señalaron que

“de ningún modo la apreciación de las condiciones saludables o benéficas al desarrollo o salud física y mental de la niña puede fincar en un análisis cuantitativo y comparativo de los ingresos de su familia biológica respecto de otra”. Y abundaron en su convicción al indicar que “(…) de ninguna manera aquellos padres que cuentan con mínimos ingresos descuidan a sus hijos, sino que por el contrario muchas veces son el motor que los lleva a sacrificarse día a día”.

El doctor Semhan, votante en primer término, coincidió con la Cámara en que el otorgamiento de la guarda al tío por el sólo hecho de estar en mejores condiciones materiales para ejercerla vulneraría los derechos de la niña. Pero marcó distancia respecto del informe psicológico por cuanto “no se trata de la posibilidad o no de reinserción, sino de la situación de riesgo en que se podría insertar a la menor en caso de ser incorporada en su familia biológica”.

“Nadie duda del deseo de la madre de tener a su hija, como bien releva la psicóloga en su informe que destaca las aptitudes afectivas de …. puestas en evidencia en su anhelo de cuidado y protección a su descendencia. Pero a la vez describe un diagnóstico de “retraso mental leve a moderado”, que determina un déficit respecto de la comunicación, cuidado de sí misma, vida doméstica, autocontrol (entre otros) y a la vez una insuficiencia para afrontar las exigencias de la vida cotidiana”.

En conclusión, por unanimidad, los integrantes del STJ en la sentencia civil N° 16/16, consideraron que no existían elementos suficientes para resolver de modo definitivo la situación de A. “Es respetable el deseo de la madre de cuidar a su hija, pero ante la existencia de sospechas respecto de riesgos a que podría exponerse a la menor, es apropiado otorgar al tío la guarda de la niña por un año (art. 657 del Código Civil y Comercial de la Nación) y a la madre concederle el régimen de visitas más amplio que se le pueda otorgar”.

Vencido el plazo, se resolverá de manera definitiva la situación, “pero ya mediante otras figuras legales” advirtieron. “Esta decisión es provisional y no inclina la balanza a favor de ninguna parte. Simplemente se pretende resguardar a la niña, a la vez que se intenta una revinculación con su madre biológica, al amparo de su guardador, con quien se ha comprobado se encuentra bien cuidada. Así, el tío tiene ese plazo para el cuidado personal de A. y está facultado para tomar decisiones relativas a su vida cotidiana, pero deberá evitar caer en las mezquindades de impedir o trabar la recreación de este vínculo materno-filial, so pena de perder todos los derechos concedidos”. Fuente.

Dejar un comentario