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Criticaron a un negocio en las redes; ahora deben resarcirlo con un millón de USD

| El 02, Ago 2017

Una pareja criticó en TV y redes sociales a la fotógrafa de su boda pero ahora deberán pagarle más de 1 millón de dólares como resarcimiento por la difamación. Hasta dónde se puede dar a conocer un conflicto públicamente.

El conflicto y la difamación del negocio por las redes sociales

Se casaron y contrataron a una fotógrafas de bodas. Hasta ahí todo normal. Pero cuando le pidieron el album, ella les quiso cobrar US$ 125 dólares por la tapa o portada.

Según el matrimonio, el conflicto con la fotógrafa empezó por una tarifa de 125 dólares que no estaban previstos, parece que por la portada del álbum. Entonces declararon a los medios que ese monto no estaba en su contrato y que debería haber sido incluido desde el principio. En una entrevista argumentaron: “Un álbum de casados viene con la tapa, es parte del album”.

La fotógrafa tuvo una interpretación distinta, dijo que la portada es un elemento que cada pareja elige debido a la variación de las cubiertas disponibles. Así que la pareja se negó a pagar por la portada del álbum de casamiento, en fin, dimes y diretes sobre el contrato.

Como la disputa no estaba resuelta, la fotógrafa les retuvo las fotos en HD: “Si no se las doy y desaparecen, siempre es así”, declaró. Y de hecho es la práctica, la ley habilita en la locación de obra un derecho de retención. Al final la fotógrafa cedió y les dijo que les daba la portada del album… Pero ya la historia se había difundido.

¿Qué decidieron hacer? Ir a las redes


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Tras varios posteos, en enero de 2015, los entrevistaron y dijeron que la fotógrafa estaba secuestraron las imágenes. “Es desgarrador, porque estos son nuestros recuerdos”, aseguró en aquel momento Nelly,  una chica conocida por tener un blog de belleza y ser activa en redes sociales.

 

El caso judicial por injurias o difamación

La fotógrafa Andea Polito, así se llama, presentó una demanda en en la cual asegura que la pareja participó en una “campaña de difamación” en su contra, técnicamente “injurias” y que esa publicidad negativa estaba “destruyendo su negocio”. Expuso el lucro cesante, cómo habían bajado los pedidos tras la campaña, en fin, su reputación u honor.

La fotógrafa mostró correos electrónicos a la corte en los que ella y sus empleados trataron de apaciguar a la pareja y llegar a un acuerdo, incluso luego de que los hablaran con la prensa y crearan una ola de críticas contra la fotógrafa por ser una presunta ‘estafadora’ en las redes sociales.

La pareja dijo que jamás quisieron arruinar el negocio de Polito, aunque admitieron haber hecho posteos negativos en Instagram antes y después de la entrevista con la televisión. El viernes pasado, luego de más de dos años de que se publicara la historia, el poder judicial determinó que los mensajes publicados por el matrimonio eran maliciosos y que la fotógrafa Polito había sido clara con las cláusulas del contrato por sus servicios.

El tribunal texano ordenó a la pareja resarcir a la fotógrafa con algo más de un millón de dólares por injurias o difamación, por el daño al honor y al negocio. Excedieron el legítimo derecho de expresarse y causaron un daño resarcible que habilita una indemnización. El abogado declaró:

“Nadie puede decir que no se puede escribir un comentario. Pero la libertad de expresión no es libertad de consecuencias. El contenido que se sube a internet para atacar a un negocio tiene consecuencias en el mundo real. No se puede incendiar la casa de alguien y reclamar libertad de expresión”

¿Hasta qué punto un conflicto contractual se puede hacer público? En cualquier caso, no se puede decir más que la verdad.

Mientras, la pareja puede apelar la decisión. Pero el caso muestra algunas aristas importantes:

-tener un contato escrito especificando qué comprende y qué no

-tener un servicio de atención al cliente

-no difamar sino a lo sumo informar responsablemente y ejercer un derecho en sede judicial. La injuria o daño al honor tiene consecuencias legales.

 

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