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El peligro de las promesas adelgazantes

| El 22, Ago 2017

Tomó nuez de la India, falleció tras estar internada unos 60 días en terapia intensiva. La nuez de la India no es un producto permitido ni de venta libre. Ahora solicitan tomar más medidas para prevenir estos casos.

La nuez de la India no sirve para adelgazar

Julia, de 33 años, había tomado nuez de la india como tratamiento para intentar bajar de peso a base del potente producto originario del sur de Asia que es promocionado en la web. Ella la compró en una dietática. Primero sufrió diarreas intensas, luego se descompensó y la internaron.

Estuvo internada casi 60 días tras consumir “nuez de la India” como producto para adelgazar. Lamentablemente falleció este lunes. El subdirector del Hospital Central de Mendoza explicó que surgieron complicaciones quirúrgicas que la levaron al fallecimiento. Además, no mostró cambios ni mejoras en la función neurológica.

La “nuez de la India” está prohibida en la Argentina. Por su riesgo, la ANMAT no permite la comercialización. Algunos vendedores inescrupulosos prometen que esta semilla disuelve rápidamente la grasa del cuerpo. Sin embargo, esto no solo es falso sino que además es dañina.

 

Qué es la nuez de la India

Este falso adelgazante natural es vendido bajo la promesa de eliminar la celulitis y la grasa localizada, bajar el colesterol, tonificar los músculos, limpiar el organismo, etc.  Sin embargo, la Nuez de la India no está recomendada para bajar de peso, ya que puede producir alteraciones a nivel intestinal y en los electrolitos plasmáticos. Estas alteraciones se pueden traducir en arritmias cardiacas, por ejemplo, las cuales pueden tener consecuencias muy graves.La mendocina murió por consumir nuez de la India para adelgazar


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En 2007 se reportó en España un caso de una mujer de 33 años, que ingirió una semilla completa de la Nuez de la india, producto de su efecto laxante y luego de 24 horas de haberla consumido, la mujer generó un cuadro agresivo de nauseas, vómitos y diarrea abundante. Esta condición sumado a la hipotensión (baja de la presión arterial) y bradicardia (disminución de la frecuencia cardiaca) presentada, la obligaron a ser hospitalizada por 7 días, hasta que finalmente pudo ser dada de alta.

El médico especialista en nutrición Carlos Sabagh (M.P. 15.230) explicó a Cadena 3 qué esta semilla “no adelgaza, sino que hace deshidratar el organismo y cuando uno pierde mucho líquido también se pierde agua como así sales como sodio y potasio”. “El potasio tiene una importante acción de contracción de músculo cardíaco y cuando falta o no está, se producen paros o arritmias y esa persona puede llegar a la muerte”, apuntó.

El médico explicó que “es un error” pensar que el producto contribuye a bajar de peso saludablemente “porque no se pierde grasa sino agua”. “Entonces, la grasa es la misma y encima viene con efectos colaterales”.

 

Responsabilidad de quien vende estos productos

En mayo de 2012 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) retiró del mercado el producto Nuez de la India-Magicnuez, declarándolo ilegal por presentarse al público como dotado de propiedades supuestamente curativas, adelgazantes o contra la obesidad. El producto puede tener efectos tóxicos en su utilización a largo plazo.

En Brasil ya se han registrado muertes por su consumo por lo que también está prohibida la venta. Este potente laxante puede provocar no sólo malestar estomacal y muscular, sino también dolores de cabeza, desnutrición e, incluso, la muerte.

En Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) no ha aprobado su consumo, recomendando “la prohibición del uso y la comercialización en todo el territorio nacional”.  Si se detecta alguien vendiendo este producto con fines adelgazantes, reportar a la ANMAT y fiscalía penal y al ANMAT.

Abajo una sentencia sobre responsabilidad por venta de producto adelgazante. Allí afirmaron los jueces:

“De la sola lectura de las pericias bioquímicas, sin ser experto, se advierte que los productos que se le proveyeron a F. no son naturales. Las drogas que provocaron los daños comprobados en la actora requerían según informaron los peritos médico y bioquímico prescripción médica. Tengo por acreditado de este modo que Mónica rrr incumplió las obligaciones contraídas al no proveer el tratamiento natural ofrecido. Como así también que la ingesta de los productos suministrados le provocó a S. F. una serie de cuatro desmayos.”

Por este motivo, nunca autorecetarse un producto para adelgazar y concurrir al médico.

 

 

Anexo con sentencia sobre venta i-legal de producto adelgazante

 

Expte. 9956/00 – “F. S. c/ rrr  Mónica Cristina María s/ daños y perjuicios” – CNCIV – SALA M – 28/04/2006

En Buenos Aires, a los 28 días del mes de abril del año dos mil seis, hallándose reunidos los señores jueces de la Sala “M” de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Dres. Elisa M. Diaz de Vivar, Miguel Ángel Vilar y Carlos R. Degiorgis a fin de pronunciarse en los autos “F. S. c/ rrr Mónica Cristina María s/ daños y perjuicios” la Dra. Diaz de Vivar:

I.- Las partes apelaron la sentencia de la anterior instancia que hizo lugar a la demanda y condenó a Mónica María Cristina rrrr a pagar $15.500, más intereses y costas.//-

II.- Elevada la causa a este Tribunal, la demandada se quejó por la valoración que la señora Juez a-quo hizo de las pruebas producidas en autos;; cuestionó la procedencia de la indemnización en concepto de daño moral y la condena en costas (fs.404/406)). F. por su parte, expresó agravios manifestando su desacuerdo con los montos fijados en la sentencia por considerarlos bajos, porque la primer sentenciante rechazó las indemnizaciones por daño estético e incapacidad sobreviniente, por la forma en que mandó liquidar los intereses y porque no impuso a la parte demandada multa por temeridad y malicia (fs 410/416).-

Conferidos los traslados, ambas partes contestaron recíprocamente los de la contraria (fs. 417/418 y 419/423).-

III.- En primer lugar, atento la multiplicidad y variedad de argumentos expuestos por las quejosas, advierto que es doctrina uniforme la que establece que los jueces no () están obligados a hacerse cargo de todos y cada uno de los argumentos expuestos por las partes, ni a analizar las pruebas producidas en su totalidad, sino tan sólo aquellos elementos que sean conducentes para la correcta decisión de la cuestión planteada (conf. C.S., ED 18-780; Sup. Corte de Buenos Aires, ED 105-173; C.N.C., Sala F, “Pino Nicolás c/ Salaber Marcelo”, del 18-10-99, y otros).-

IV.- La índole de la relación jurídica que unió a F. con rr es claramente contractual. En efecto, la actora para adelgazar eligió el centro de estética en función de los beneficios de los productos naturales cuya utilización se publicitaba.-

a) En abril de 1999, al concurrir al Centro de estética Natural fue atendida por rrr ; se le indicó un plan de alimentación de bajas calorías y la ingesta, de comprimidos: “suplemento de algas”, “centella”, “med. especial ósea” y de unas gotas denominadas: “elixir de gemas”. (conf fs.11, expte n° 97.362/99 “F. S. c/ rrr Mónica Cristina María s/prueba anticipada, ofrecida en estos autos).-

Tal relación contractual se encuentra, por demás acreditada -pese a las críticas de la demandada-, con las facturas acompañadas. Nótese que fueron suscriptas por rrr y además de no haber sido oportunamente negadas al tiempo de contestar la demanda, se hizo expresa referencia a ellas como defensa (3° párrafo de fs. 34 vta).-

Yanina Gargano – empleada del centro y testigo presentada por la demanda-, declaró que conocía a F. porque era paciente y que concurrió tres o cuatro veces (1° y 5 fs. 113).-

Transcurrido un tiempo desde su incorporación al programa estético- según manifestó en la demanda- F. sufrió malestares que concluyeron el 24 de agosto de 1999 con una serie de síncopes por lo que fue atendida por Ayuda Médica (conf. fs.12).-

b) Cabe señalar que tanto del nombre del Centro como de la propaganda acompañada surge que el origen natural de los tratamientos que se realizaban en Estética Elcano era un signo distintivo y característico de la institución. En esta inteligencia F. contrató los servicios.-

En las diligencias practicadas en la causa n° 97.362/99 sobre prueba anticipada, se secuestraron dos frascos con pastillas que indicaron tener unas pastillas rosas, en cuya etiqueta se leía “algas” y otras de color blanco, con la inscripción “centella”.-

Si bien es cierto que de los testimonios de fs. 118/119, 120 y 121/122, surge que no se proveía ningún suplemento, ni medicamentos, en tres de las facturas acompañadas se puede leer claramente que fue emitida en concepto de tratamientos con terapias alternativas y productos naturales (fs. 3,4,6 de la prueba anticipada).-

Nótese asimismo que al declarar Mariana Altamirano mencionó que rrr era licenciada en “terapias alternativas”, luego cuando fue preguntada sobre qué son las terapias alternativas contestó que eran tratamientos con productos naturales (fs. 115/115vta). Ello, a mi modo de ver es un claro indicio del uso, al menos de ciertos “complementos” sintetizados en pastillas, porque de otro modo al hacerse referencia se hablaría de semillas, aceites, etc en lugar de referirse a ellos como “productos”.-

Además del hecho de que hubiera emitido la factura con la descripción “productos naturales”, la circunstancia de haberse secuestrado frascos con pastillas del centro estético, la similitud en la apariencia entre las muestras secuestradas y las presentadas por la actora, como así también la coincidencia entre los “productos naturales” acompañados y los mencionados en el “instructivo”(agregado a fs,11 de la prueba anticipada), me convencen efectivamente de que S. F. adquirió los”productos naturales” en el centro estético y fueron: el suplemento algas, las gotas elixir de gemas, la centella natural y Med. especial ósea.-

La demandada en su expresión de agravios mantuvo que no proveyó ningún medicamento y argumentó que de haber sido así, no lo hizo Mónica rrr sino el Centro de Estética Integral eee , que no fue demandado en autos.-

Al respecto cabe señalar que al contestar la demanda rrr se presentó como Directora del Centro dijo ser sólo la cara visible y que trabajaba en conjunto con médicos, los que llamativamente no fueron citados como testigos(fs. 37/38). Sin embargo, no opuso la falta de legitimación pasiva.-

En atención a ello y que esta defensa no fue opuesta en la anterior instancia, en orden a lo prescripto por le art. 277 del Código Procesal, la misma no es procedente y debe rechazarse.-

A mayor abundamiento era rrrv quien atendía los pacientes, lo cual se encuentra acreditado por los testimonios de Mariana aa – quien aseguró que rrr asesoraba a la gente en su consultorio (fs.115/115vta) y Bernarda R…z que dijo que rrr recibía a todos los pacientes la primera vez (fs.121).-

V.- La perito bioquímica informó que las pastillas denominadas “Suplemento de algas”, contenían: 2-Metil, 4-6 di (11, metil) fenol; Fenmetrazina Clorhidrato; Diazepan; Cafeina; Anfetamil; Mazindol, compuestos nitrogenados(15%), compuestos minerales (36%) y compuestos orgánicos iodados. En cuanto a la muestra de “centella natural”: 2-Metil, 4-6 di (11, metil) fenol; Fenmetrazina Clorhidrato; Diazepan; ácido oleico; 4,5dihidrooxazol-5 ona,4-clormetilen,2fenol, compuestos nitrogenados (11%) y compuestos minerales (47%)(conf fs. 133/141 de la prueba anticipada).-

Al iniciar las presentes actuaciones, F. acompañó muestras que le habrían sido entregadas, del análisis bioquímico surgieron estos resultados: “Suplemento algas”: fendimetracina, cafeína, acido hexadecanoico; acido octadecanoico, éter metílico; acido octadecanoico. Del suplemento “Centella Natural” 2,2 metilen-bis-furano, 2,5 bis (2furanilmetil) furano; acido hexadecanoico; acido octadecanoico, ester metílico; acido eicosanoico. En cuanto a la “Med. Especial OSCA”: oxazepam; por la parte la “Gema especial”: cafeína; ácido salicílico (conf. 173/175, 188, 241/243).-

De la sola lectura de las pericias bioquímicas antes citadas, aun sin ser experto, se advierte que los productos que se le proveyeron a F. no son naturales. Las drogas que provocaron los daños comprobados en la actora requerían según informaron los peritos médico y bioquímico prescripción médica.-

La parte demanda cuestionó la validez de la muestras acompañadas argumentando que el contenido pudo haber sido adulterado por la propia actora. Sin embargo al tiempo de contestar la demanda no las negó, por lo tanto han sido válidamente incorporadas al proceso deviniendo estéril el agravios de la demandada al respecto (fs.35vta./36 vta.).-

A mayor abundamiento destaco que todos frascos agregados que tengo a la vista en este momento (los dos secuestrados y los tres acompañados por la actora), así como también las pastillas que contienen son idénticos (conf. frascos agregados expte n°97362/99).-

Por su parte el perito médico designado, estimó que los medicamentos peritados por la bioquímica Galdi, no eran “naturales” y concluyó en que era verosímil que el cuadro de síncope recurrente y edema, hubieran sido causados por la medicación suministrada (fs. 248/60 y 271/280).-

La parte demandada no lo impugnó y el pedido de explicaciones fue satisfactoriamente contestado.-

Tengo por acreditado de este modo que Mónica rrr  incumplió las obligaciones contraídas al no proveer el tratamiento natural ofrecido. Como así también que la ingesta de los productos suministrados le provocó a S. F. una serie de cuatro desmayos, el 24 de agosto de 1999.-

V.- Desde que la relación jurídica establecida es de tipo contractual, existe una obligación objetiva de seguridad por resultado, a cargo de quien se encuentra al frente de este tipo de establecimientos. No sólo se ha asumido la obligación de brindar el servicio para el cual se contrató (adelgazamiento), sino que también en forma simultánea, implícita y anexa a aquella obligación principal, la obligación de preservar la integridad física y moral de las personas (conf esta Sala “Curani, Miguel Ángel y otro c/ Jobbs S.A. s/ daños y perjuicios” del 30-8-01).-

Acreditados los extremos requeridos, soy de la opinión que por los fundamentos que expongo debe rechazarse la apelación y confirmarse en este punto la sentencia.-

VI.- Sentado lo anterior corresponde analizar los daños.-

F. se agravió por el rechazo de la indemnización por daño físico.-

a) El perito médico estimó que la lipotimia que padeció la actora fue consecuencia de la ingesta de los “productos” suministrados. En lo que respecta al edema generalizado, si bien es cierto que esta situación surge de los testimonios del beneficio de litigar sin gastos, no dejo de evaluar que no quedó registro de tal circunstancia en la consulta de emergencia del 24 de agosto, ni tampoco consta en la historia clínica del Hospital Italiano acompañada. Cabe señalar también que al declarar el médico de cabecera de F., dijo que la apariencia no era distinta a la normal y que no detectó ningún problema (fs. 89 Dr. Augustovsky).-

A lo anterior debe agregarse que el perito médico dijo que la actora al tiempo del examen no presentaba secuelas permanentes, pero indicó que al momento del cuadro agudo, se vio totalmente incapacitada.-

No obstante esto último, adelanto, la queja debe ser rechazada ya que es sabido que sólo cuando la víctima resulta disminuida en sus aptitudes físicas o psíquicas en forma permanente, esta incapacidad debe ser objeto de reparación (C.S. “Luján Honorio J. c/ Nación Argentina”, F.308:1109).-

La incapacidad física transitoria, no da derecho a indemnización alguna por este concepto. Si las dolencias le impidieron trabajar debe indemnizarse la pérdida a través del lucro cesante, en la medida en que se encuentre acreditado, porque no ha habido pérdida de la integridad física. La lesión física o psíquica transitoria no es objeto de resarcimiento considerada en sí misma, sino por los efectos que incidirán en lo emocional incrementando el daño moral o en lo patrimonial, a través de los gastos médicos, de tratamientos etc. que se resarcen. El lucro cesante comprende estrictamente las ganancias que la víctima dejó de percibir hasta su completo restablecimiento porque se ha tratado de una invalidez transitoria. (CNC, Sala E,.nº231.845 y 300.731, Sala A nº 098145, Sala C, nº 120.942, entre otros).-

F., no acreditó fehacientemente las ganancias que dejó de percibir, ni tampoco el lapso que duró su recuperación, por ello su queja debe ser rechazada.-

VII.- En lo que respecta a la lesión estética, se ha dicho que constituye una alteración del aspecto habitual de la víctima con anterioridad a los hechos.-

Esta circunstancia no ha sido acreditada, como dije en el considerando anterior su propio médico de cabecera declaró que no había cambios en la apariencia de F.. Por ende, debe rechazarse el agravio al respecto.-

VIII.- Ambas partes cuestionan la indemnización otorgada en concepto de daño moral. La actora porque lo considera escaso conforme la magnitud del daño que ha sufrido y la demandada estima que debe ser desestimada la partida por no encontrarse configurado el perjuicio.-

Aunque las lesiones producto del accidente no hayan dejado secuelas, resulta evidente la producción de un daño moral. Mediante él se tiende a resarcir el daño espiritual inferido a la víctima, sus angustias, padecimientos y dudas sobre su posible restablecimiento (C.N.Civ., Sala E, “Yañez Adrián c/ Sosa Antonio s/ sumario”, del 04-09-91; id. Sala D, “Perrin Jorge L. c/ Ministerio del Interior, Policía Federal Argentina s/ sumario”, del 03-09-91).-

La circunstancia de que no hubiesen quedado secuelas incapacitantes en el actor no es óbice para la procedencia del daño moral, pues se trata de daños diferentes que pueden existir separadamente” (conf. C.N.Civ., Sala C, “Franchino Juan de Dios c/ Masri Marcos s/ daños y perjuicios”, del 07-12-93).-

Sin embargo, es uno de los perjuicios más difíciles de merituar para el juzgador, pues comprende afecciones íntimamente personales; por ello este perjuicio, más que ningún otro, queda sujeto al prudente arbitrio judicial (conf. esta Sala, “Zambrana Velázquez Ponciana c/ Transportes Metropolitanos Belgrano Sur S.A. s/ daños y perjuicios” del 31-07-97; “Rabal Hedvig E. c/ Spiridinov Migel s/ daños y perjuicios”, del 03-11-99).-

En el caso de F., se sometió a un tratamiento de belleza en el convencimiento de que mejoraría su apariencia con productos naturales y resultó no solo engañada en este sentido sino que los productos “naturales” le provocaron una serie de desmayos, que sin lugar a dudas generaron inseguridad e incertidumbre sobre su estado de salud.-

Afortunadamente, las lesiones no revistieron una gravedad tal que la incapacitara definitivamente. En este entendimiento soy de la idea que la suma de $15.000 fijada por la anterior sentenciante resulta adecuada, pues la indemnización en sede civil, si bien debe tender a la integralidad, en modo alguno puede representar una fuente de indebido lucro para el reclamante y propongo confirmarla.-

IX.- En lo que respecta a los intereses, cabe adelantar que la queja de la actora no puede ser admitida, pues la tasa de interés pasiva debe mantenerse conforme lo dispone la doctrina plenaria recientemente plasmada “in re” “Alaniz Ramona Evelia y otro c/ Transportes 123 SACI int. 200 s/daños y perjuicios” del 23-03-04, que ratificara la adoptada en su anterior “Vázquez Claudia A. c/Bilbao Walter y otros s/daños” del 02-08-93.-

Respecto de la inconstitucionalidad planteada por la actora sobre dicha norma, cabe decir que la declaración de inconstitucionalidad de una disposición legal es un acto de suma gravedad por lo cual debe ser considerado como “ratio” final del orden jurídico; por lo que es requisito indispensable que se encuentre cuestionado el reconocimiento de algún derecho a cuya efectividad obsten las normas cuya validez se impugna (confr. C.S.J., RED 25-358, sum.20).-

Las leyes son susceptibles de cuestionamiento constitucional cuando resultan irrazonables o sea, cuando los medios que arbitran no se adecuan a los fines cuya realización procuran o cuando consagran una manifiesta iniquidad, y el principio de razonabilidad debe cuidar especialmente que las normas legales mantengan coherencia con las reglas constitucionales durante el lapso que dure su vigencia en el tiempo, de suerte que su aplicación concreta no resulte contradictoria con lo establecido en la Ley Fundamental ( Fallos 307: 906; en el mismo sentido: Fallos: 243:504; 243: 470; 299:428; 310:2845; 311:394; 312:435; 315:142 y 2804; 319:2151 y 2215;. CNCiv., Sala G, “Cinto, Nelda Isabel c/ Chaparro Martínez, Benigno s/ ejecución hipotecaria”19/9/02 R.354810).-

A su vez, por los fundamentos expuestos en el primero de los mencionados plenarios, la actualización de sumas de dinero tampoco resulta procedente. Es que, además de la obligatoriedad de estos fallos que emana del art.303 del Código Procesal, que impide tomar una resolución que se aparte de la doctrina allí plasmada, cabe recordar que la ley 25.561 en su art.4° mantiene la prohibición de actualizar o indexar suma alguna.-

X.- La parte actora se agravió porque la señora Juez a-quo no aplicó la sanción por temeridad y malicia que oportunamente solicitó. La aplicación de la sanción que el art.45 del Cód. Procesal establece, debe interpretarse restrictivamente porque de no proceder en esa forma se podría lesionar el derecho de defensa en juicio (conf. Morello A.; “Códigos Procesales…” t.II-A pág.835).-

Por malicia debe entenderse la utilización arbitraria de los actos en su conjunto (inconducta procesal genérica) o aisladamente, cuando el cuerpo legal los conmina con una sanción especial (inconducta procesal específica) y el empleo de las facultades que la ley otorga a las partes, en contraposición con los fines del proceso, en violación de los deberes de lealtad, probidad y buena fe, con el objeto de dilatar indebidamente el cumplimiento de las obligaciones cuya existencia reconoce la sentencia (conf. Colombo, C., Código Procesal Civil y Comercial de la Nación Anotado y Comentado, t. I, Abeledo Perrot, 1969; en el mismo sentido: Fassi, S., Código Procesal Civil y Comercial Comentado, Anotado y Concordado, t. I, Astrea, 1982 y conf. C.N.Civ., Sala E, agosto 12-982).-

Se ha dicho que temeridad y malicia suponen una conducta mañosa, una maniobra desleal, articulaciones de mala fe y sin apoyo jurídico o fáctico alguno, máxime cuando son reiteradas y nadie puede tener ninguna duda de que no obedecen a un simple error o a distintas posibilidades que brinda una jurisprudencia divergente sobre el punto, o a nuevos enfoques susceptibles de hacerla varias, sino que trasuntan claramente dolo procesal. Temeridad es la actuación sin fundamento, razón o motivo, en forma imprudente y malicia es toda acción ruin que se realiza ocultando la intención que se tiene (conf. Falcón, Código Procesal Civil y Comercial de la Nación Anotado y Concordado y Comentado, T. I., Abeledo Perrot 1982).-

Por su parte, Lino Palacio dice que la temeridad consiste en la conducta de la parte que deduce pretensiones o defensas cuya injusticia o falta de fundamento no puede ignorar de acuerdo con una mínima pauta de razonabilidad;; es, la conciencia de la propia sinrazón. La malicia, en tanto, es la conducta procesal que se manifiesta mediante la formulación de peticiones exclusivamente destinadas a obstruir el normal desenvolvimiento del proceso o a retardar su decisión (conf. Palacio Lino, Derecho Procesal Civil, t. III, pág. 81). Se ha señalado que los preceptos que sancionan la inconducta están destinados exclusivamente a los casos de real gravedad (confr. Colombo, op.cit., pág. 287 y s.s.).-

Corresponde agregar que la aplicación de la sanción que el art.45 del Código Procesal establece debe interpretarse restrictivamente y el Juez debe recurrir a las previsiones adoptadas por la ley ritual para asegurar la lealtad en el debate judicial, siendo privativa de la función jurisdiccional, la calificación de la conducta de las partes (conf. Morello A., Código Procesal Comentado, T.II-A, pág.638).-

En el caso en análisis, creo que la conducta desplegada por la parte demandada no ha entorpecido el trámite del expediente de manera tal que merezca la aplicación de la multa en cuestión. Por ello considero no se debe hacer lugar a la queja.-

XI.- La parte demandada cuestionó la imposición de las costas.-

Nuestro ordenamiento procesal consagra en el art.68 del Código, el criterio objetivo de la derrota como fundamento de la imposición de costas. Las mismas son un corolario del vencimiento y tienden a resarcir al vencedor de los gastos de justicia en que debió incurrir para obtener del órgano jurisdiccional, la satisfacción de su derecho.-

Por otra parte, es importante señalar que la sumas indemnizatorias concedidas tienen como finalidad producir el equilibrio patrimonial de la víctima, objetivo que no se alcanzaría si se disminuyesen en la medida de las costas. De ese modo, se protege el principio de reparación integral que rige en sede civil.-

Por estas razones, propongo confirmar la imposición de costas de primera instancia a cargo de la demandada.-

Por estos fundamentos si mi voto fuese compartido propongo, confirmar la sentencia en todo cuanto ha sido materia de agravios. Costas en la Alzada a cargo de la demandada vencida (art.68 Código Procesal).-

Los Dres. Vilar y Degiorgis adhieren por análogas consideraciones al voto precedente. Con lo que terminó el acto, firmando los señores jueces por ante mi que doy fe.-

Fdo: Elisa M. Diaz de Vivar, Miguel Ángel Vilar, Carlos R. Degiorgis.-
Ante mi, María Laura Viani (Secretaria)

//nos Aires, 28 de abril del 2.006

Y Visto:

Lo deliberado y conclusiones establecidas en el Acuerdo precedente, el Tribunal Resuelve: confirmar la sentencia en todo cuanto ha sido materia de agravios. Costas en la Alzada a cargo de la demandada vencida (art.68 Código Procesal).-

A efectos de conocer en las apelaciones de fs.358 y 386 deducidas por considerar altos y bajos los honorarios regulados a fs.357, se tendrá en cuenta la naturaleza del asunto, el mérito de la labor profesional, apreciada por su calidad, eficacia, extensión del trabajo realizado, resultado obtenido, etapas cumplidas, monto comprometido y pautas legales- de los arts.6, 7, 8, 19, 37, 39 y c.c. de la ley 21.839 y su modificatoria ley 24.432.-

Regístrese, notifíquese y devuélvase

Fdo: Elisa M. Diaz de Vivar – Miguel Ángel Vilar – Carlos Degiorgis.-

 

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