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Un Comentario

Ese salmón que nos gusta

| El 12, Feb 2017

Un documental francés remarcó los efectos de la cría del salmón. En la Argentina sucede algo similar con el salmón importado de Chile, producido en verdaderas granjas que distan de tener las condiciones ideales. Derecho En Zapatillas tradujo el material. Ahora, el SENASA respondió.  Actualizado a abril de 2017.

El salmón en otra dirección

El documental se propone investigar lo que hay detrás de la cría del salmón, el pescado favorito de los franceses. En promedio se consumen tres kilos por persona y por año en Francia, que igual que Argentina es un gran consumidor de salmón ahumado en el mundo y la tendencia aumenta.

El documental nos propone un recorrido por los países que más salmón exportan -Rusia, Escocia e Irlanda- para comparar los métodos de cría y saber si el salmón que compramos en los supermercados no conlleva un riesgo para la salud. Algo similar a lo que en Argentina ya investigó la periodista Soledad Barruti, quien mostró varias factorías chilenas donde tiñen el salmón y lo “rellenan” de antibióticos. Ver el libro Malcomidos.

El viaje empieza en el Kamchatka, unos de los últimos lugares en el planeta donde todavía se pesca el salmón salvaje, uno de los últimos santuarios del Pacifico. Los jóvenes salmones nacen en el lago Kouril, y tras dos años van al océano Pacifico, para regresar a su lugar de cría donde darán a luz a la futura generación. Los osos se juntan en las orillas de este lago a la espera del salmón que comen vorazmente.

Estos salmones son necesarios para todo el ecosistema del lugar ya que los osos pueden comer hasta 40 salmones por día y por eso los científicos se preocupan por su escasez con respecto a a años anteriores.

Especulan con que se hayan quedado en el océano y no hayan llegado al lago. De la reproducción del salmón depende la existencia de 136 especies en el lago. Cerca de 1.700.000 salmones deben reproducirse en este lago cada ano para sostener el ecosistema del área. ¿Por qué no fue el caso este año y se pueden observar menos salmones?


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Para contestar a esta pregunta, los investigadores de Thalassa fueron a ver a los pescadores de Ojotsk, que trabajan dos meses al año y pueden pescar hasta 6 toneladas de salmón en un día. Son pescadores que trabajan para una empresa familiar que después congela el salmón a -50 grados y extrae el caviar (tarea dada a las mujeres, por ser mas delicadas). Este tipo de empresas está cerrando.

Para reemplazarlo están los gigantes del salmón en el Kamchatka que, en Ozernovski por ejemplo, tienen usinas de tamaño muy superior y practican la pesca intensiva. Los rusos acuden de todo el país en temporada alta para trabajar ahí mientras que los científicos del mundo entero se esmeran en denunciar la pesca intensiva y furtiva para proteger el ecosistema.

Los rusos acuden de todo el país en temporada alta para trabajar ahí mientras que los científicos del mundo entero se esmeran en denunciar la pesca intensiva y furtiva para proteger el ecosistema. Esta preocupación lleva a los periodistas a otro lugar, Petropovloski, donde la pesca se hace discreta ya que las redes se encuentran escondidas en el herbazal. El salmón salvaje está muy apreciado y por eso hay tantos pescadores furtivos.

Lo que buscan estos pescadores es el oro rojo del Kamchatka: el caviar. Rinde tres veces más que un kilo de salmón y constituye la primera fuente de pesca furtiva en el lugar. En total, se pescan alrededor de 50,000 toneladas de salmón cada año de manera furtiva. Los perdedores son, entre otros, los pueblos originarios como los Koryaks. Para ellos, el salmón representa la vida. Ahora, desde que el salmón se puso tan de moda y se exporta a todos los países, los Koryaks tienen límites y cuotas para respetar.

 

El salmón salvaje

Casi no hay salmón salvaje, tarda casi cinco años en crecer… El de sushi se cría en menos de un año, y es una mezcla de antibióticos, colorantes y demás… (ver video abajo).

El salmón salvaje todavía se encuentra de forma escasa. En las pescaderías, es ahora difícil de elegir entre todas las posibles variantes de salmón. En Francia, el 95% de los salmones en venta viene de la cría (algo similar al feedlot de las vacas pero más nocivo). Todos llevan distintos sellos de calidad. El sello rojo se refiere al salmón criado en Escocia, menos graso que el de Noruega. Los europeos son los mayores consumidores de salmón del planeta. En Argentina no se consigue.

¿Pero el salmón de piscifactoría es en realidad saludable? En 2013, hubo un escándalo porque se filtraron videos de unas granjas marinas de Noruega donde contaminaban a los salmones con productos químicos. Este tipo de sucesos lleva a los periodistas a interrogarse sobre los supuestos beneficios del salmón para nuestro cuerpo. En la actualidad, hay alrededor de una decena de sellos distintos en Francia que califican el salmón pero no existen verdaderas respuestas con respecto a esta pregunta.

Dos de cada tres salmones en Francia vienen de Noruega. Con la ayuda de la revista 60 millones de consumidores (60 millions de consommateurs), los periodistas empiezan su investigación con Noruega para tratar de saber si el salmón es de verdad saludable. Primero, hicieron unos estudios de todos los salmones que se pueden encontrar en el mercado, de distintos orígenes y con distintos sellos (el rojo –salmones de piscifactoría- y el orgánico). Este abanico de productos será sometido a unos estudios para encontrar huellas de contaminación (pesticidas, metales pesados…). Los resultados llegarán dentro de tres semanas.

Mientras tanto, los periodistas se fueron a Noruega para visitar las granjas del mayor productor de salmones de piscifactoría del mundo: Marine Harvest. Esta empresa les abrió las puertas y los periodistas tuvieron dos días de visita in situ. Marine Harvest cotiza en bolsa y representa 3 billones de euros. El salmón es la segunda riqueza económica del país y representa 50 años de éxito industrial. Marine Harvest detiene el tercio del mercado mundial y explota los sitios más importantes de producción del mundo. En sus usinas, millones de salmones empiezan sus vidas y serán luego introducidos en el océano, en unas grandes jaulas donde crecerán y que constituyen auténticas granjas marinas.

Estas jaulas encierran cada una entre 100 y 200 mil salmones. En caso de epidemia del llamado “piojo de mar”, podemos todavía encontrar en las jaulas agua oxigenada, antiparasitarios e insecticidas, entre otros. Todos en Marine Harvest afirman que estos productos no tienen ninguna consecuencia para el organismo ya que los niveles de contaminación permanecen muy por debajo de los umbrales autorizados.

Rumbo a Irlanda, donde se cría el salmón orgánico. El salmón irlandés representa el 1% de las ventas en el mundo y la cría se hace sobre la costa oeste. ¿Cuál es la diferencia entre el salmón de piscifactoría y el salmón orgánico? Esta diferencia estriba en la carta magna europea de lo orgánico que pide que el producto cumpla con muchos estándares de calidad. Hay menos salmones en las jaulas, por ende menos enfermedades. El salmón orgánico es, en promedio, dos veces más caro que lo no orgánico y Francia es además el mayor importador en Europa.

A la vuelta, los periodistas tuvieron los resultados de los estudios conducidos sobre los salmones en venta en Francia. La buena noticia es que las tasas de contaminación están todas por debajo de los umbrales autorizados. Sim embargo lo que sorprende a los periodistas y al ingeniero de 60 millones de consumidores es que los salmones orgánicos estén dos veces más contaminados en mercurio y arsénico que los salmones de piscifactoría.

Eso se debe a lo que vieron los periodistas en Irlanda: la alimentación de los salmones orgánicos no es totalmente orgánica. Los aceites y las harinas de pescado vienen de pescados que están en el mar y que, a su vez, sufren de la contaminación general del medioambiente. Las substancias como ésas son muy persistentes, nos explica un especialista, y permanecen durante décadas en los océanos.

¿Pero por qué el salmón orgánico está más contaminado que el salmón de piscifactoría? En Marine Harvest, en Noruega, el industrial explica a los periodistas que produce él mismo la alimentación dada a los salmones, una mezcla entre vegetales y pescado.

La alimentación de los salmones de piscifactoría contiene tres cuartos de vegetales y un cuarto de pescado. Los salmones orgánicos comen, en cambio, más pescado porque es lo que se parece más a la dieta que tienen los salmones salvajes. Se llega entonces a la paradoja de que para tratar de reproducir las condiciones naturales de vida del salmón, lo orgánico resulta más nocivo debido a las tasas de contaminación del medioambiente en general.

La investigación finaliza en Irlanda, donde Thalassa nos invita a conocer a un francés que se estableció al lado de un arroyo llevado ahí por su pasión por la pesca del salmón. Organiza grupos de pesca cada ano para unos fanáticos que se limitan a pescar de forma concientizada para no diezmar a los salmones. Esta forma de pesca debería implementarse de forma generalizada para evitar que el ecosistema de ciertos lugares se encuentre en peligro.

En cuanto a los seres humanos, que también somos parte de este ecosistema, sufrimos de las consecuencias de la contaminación global cuando comemos salmón sin embargo, aun así, recalca el especialista, es preferible comer salmón antes de no consumirlo en absoluto ya que contiene unos elementos muy valiosos para nuestros organismos y las huellas de contaminación siguen muy por debajo de los umbrales autorizados por la ley.

 

Y por acá Christophe hablando del tema localmente:

 

 

Actualización sobre el salmón en Argentina

 

El 66% del salmón rosado importado de Chile tendría restos de antibióticos

Los datos surgen de un estudio realizado por la Uade. Es uno de los pescados más consumidos y se asocia a beneficios en la salud.

Según publicó el Diario Río Negro, la situación es grave, se reproduce la nota.
20 MAR 2017 – 22:03

 

Tras una investigación del Instituto de Tecnología de la Fundación UADE, se pudo determinar que el 66% de los filetes de salmón rosado que se importan desde Chile y es comercializado en las pescaderías de la Ciudad de Buenos Aires, contienen presencia de antibióticos “que pueden afectar la salud de quienes la consumen”, aseguraron. Es uno de los pescados más consumidos, y además se asocia a propiedades favorables para contrarrestar enfermedades cardiovasculares, disminuir los niveles de colesterol “malo” y normalizar los triglicéridos.

En el estudio se explica que los salmones “presentan residuos de antibióticos superiores al límite permitido por el CODEX Alimentarius Internacional (Código Alimenticio) y pueden provocar consecuencias negativas en la salud de quienes los ingieran”.

En los experimentos se realizaron más de 100 productos en 38 comercios de Capital Federal. Hallaron que “el 66% de los casos presenta restos de flumequina y, principalmente, clorhidrato de oxitetraciclina, ambos compuestos de los antibióticos utilizados en los criaderos de salmón para contrarrestar las enfermedades que provocan sus muertes”, precisaron.

Durante el 2016, en Argentina se consumió unos 7,2 kilos per cápita de salmón rosado y siempre se consideró un alimento tipo gourmet, exquisito y codiciado. En los últimos años pasó a estar de moda por el aumento en el consumo de determinados platos, como por ejemplo el sushi.

“Si bien no se estableció una tendencia general, los barrios de Almagro, Barracas, Belgrano, Boedo, Caballito, Colegiales, Nuñez, Palermo, Parque Chas, Recoleta, Villa Crespo, Villa del Parque y Villa Urquiza fueron los que tuvieron un mayor porcentaje positivo. Mientras que los barrios de Balvanera, Monserrat y San Telmo arrojaron datos negativos”, aseguró Pablo Rosito, director del estudio.

Los investigadores, que también son profesores de la carrera Ingeniería en Alimentos, llegaron a la conclusión de que durante el verano aumenta la cantidad de salmones con presencia de antibióticos. “Tomamos muestras durante todo un año y encontramos resultados positivos en el 77% de los casos analizados en verano, el 63% en primavera y el 41% en invierno”, sostuvieron.

Detallaron además, que el consumo no intencional de medicamentos “puede generar una selección de bacterias resistentes a los antibióticos, que en un futuro serán más complicadas de eliminar del organismo ya que contrarrestarán los efectos de las medicinas por lo que la persona afectada sería más propensa a contraer enfermedades”, indicaron.

La mayor cantidad de este pez que se consume en el país “es importada fresca desde Chile cuya industria es sumamente relevante a punto tal que se ha convertido en el segundo productor mundial de este pescado, detrás de Noruega”, resaltó el estudio. Allí los peces se crían en reductos artificiales sobre el mar y “suelen administrarles pesticidas y antibióticos, para controlar las enfermedades”. (fuente)

La respuesta del SENASA

Buenos Aires, 5 de abril de 2017 – El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) mantuvo un encuentro con las autoridades del Centro de Investigación y Desarrollo de Alimentos Saludables del Instituto de Tecnología de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), para aclarar los criterios técnicos relacionados con la industria de la acuicultura a nivel mundial y llevar tranquilidad a la población sobre el consumo de salmón en el país.

La convocatoria se llevó a cabo ante la difusión de un trabajo, realizado por técnicos del Instituto de Tecnología (INTEC) de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Exactas de la UADE, sobre la Presencia de antibióticos en muestras de salmón de pescaderías de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el que se afirmaba que habían encontrado que el 66% del salmón que se vende en Buenos Aires está contaminado con antibióticos.

Durante la reunión las autoridades del Senasa explicaron que el sistema de producción de salmones en cautiverio está regulado por normas de carácter internacional relativas a la implementación de las Buenas Prácticas en la Acuicultura (…)

En el marco del cumplimiento de las normas internacionales los centros de cultivo deben implementar diferentes controles relacionados con el uso de antibióticos, promotores del crecimiento, colorantes y otras sustancias que pudieran permanecer en el producto final y que representen un riesgo para la salud. Entre las sustancias que se investigan están los antibióticos.

Al respecto, el director nacional de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Senasa… afirmó que “el Servicio realiza el muestreo de toda la mercadería de origen animal y vegetal de su competencia que ingresa al país. Los análisis efectuados durante el 2016 y en lo que va del 2017 sobre los salmones procedentes principalmente de Chile tuvieron resultados conformes, es decir aptos para el consumo”.

“Los análisis son realizados para identificar y cuantificar (medir) la cantidad de una sustancia determinada, si es que se encontrara presente, para definir si la misma está dentro de los valores autorizados por la legislación que establece que no es perjudicial para la salud del consumidor”, agregó el funcionario.

Todos los análisis que realiza el Senasa y los Laboratorios de la Red del Organismo en el marco del Plan de Control de Residuos y Contaminantes en productos de origen animal se realizan por técnicas instrumentales que permiten identificar y cuantificar la sustancia presente.

En cuanto al trabajo difundido por la UADE, los técnicos de la Universidad consideran válido el método cuantitativo empleado, a los efectos del objetivo de su investigación.

Sin embargo, las autoridades del Senasa sostienen que un método de screening como el empleado en el estudio, no permite identificar y cuantificar el inhibidor de crecimiento (antibiótico, u otros) presente en las muestras, y concluye que las decisiones que se tomen, así como las comunicaciones a los consumidores se deben basar exclusivamente en resultados obtenidos a través de métodos específicos.

Comentarios

  1. Lectura critica

    1. “El (salmón) de sushi se cría en menos de un año, y es una mezcla de antibióticos, colorantes y demás”. Confuso y tendencioso. El salmón es salmón. Se le agregan antibióticos y colorantes (para reproducir el color que da su alimentación en su habitat natural). ¿Qué antibióticos? Los autorizados, en las cantidades autorizadas.

    2. “En Francia, el 95% de los salmones en venta viene de la cría (algo similar al feedlot de las vacas pero más nocivo).” ¿Por qué es más nocivo? No se aclara. La misma nota dice que tienen menos químicos que los orgánicos.

    3. “En 2013, hubo un escándalo porque se filtraron videos de unas granjas marinas de Noruega donde contaminaban a los salmones con productos químicos.” Nuevamente, lenguaje tendencioso. Los salmones no se contaminan (se alimentan con distintos productos). Y, ¿qué productos químicos? La comida es un producto químico.

    4. “En caso de epidemia del llamado “piojo de mar”, podemos todavía encontrar en las jaulas agua oxigenada, antiparasitarios e insecticidas, entre otros. Todos en Marine Harvest afirman que estos productos no tienen ninguna consecuencia para el organismo ya que los niveles de contaminación permanecen muy por debajo de los umbrales autorizados”. Es decir: la empresa cumple los estandares de seguridad y cuida a los consumidores de enfermedades mediante productos que esta probado que son seguros. ¿Por qué se lee como si fuera de una pelicula de terror?

    5. “La buena noticia es que las tasas de contaminación están todas por debajo de los umbrales autorizados. Sim embargo lo que sorprende a los periodistas y al ingeniero de 60 millones de consumidores es que los salmones orgánicos estén dos veces más contaminados en mercurio y arsénico que los salmones de piscifactoría.” Es decir: ni el salmon organico ni el de granja son inseguros, y el de granja tiene aun menos quimicos.

    6. “En cuanto a los seres humanos, que también somos parte de este ecosistema, sufrimos de las consecuencias de la contaminación global cuando comemos salmón” ¿Qué consecuencias sufrimos SI LOS NIVELES DE CONTAMINACION ESTAN POR DEBAJO DE LO QUE RESULTA NOCIVO?

    Conclusion de la nota:

    El salmon es seguro

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