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La prueba de Whatsapp

| El 23, Jun 2017

Se pueden probar los contratos por e-mail y WhatsApp. Pero qué recaudos deben seguirse, y hasta dónde se consideran válidos. Mirá el caso de un corredor a quien no le quisieron pagar y presentó los chats en el juicio.

La prueba por Whatsapp

Un corredor logró venderle una propiedad. Pactaron honorarios por Whatsapp en función de ese precio de oferta, compra y venta. Los jueces dijeron:

“Se encuentran protocolizados los diálogos por WhatsApp, dentro de los cuales el actor al igual que la comunicación por e-mail le requiere el pago de sus honorarios, indicando que los mismos serían de $ 13.950 (16/9); comunicaciones entre el actor y el titular registral por la misma vía, en el que le encarga que le avise cuándo firmaría la escritura del lote para poder cobrarle al comprador”

El vendedor también le contesta a la inmobiliaria que había hablado con él del tema y le dijo que te tenía que pagar sí o sí como corresponde, reiterándose los intercambios de mensajes por esta vía reiterando que había hablado con el comprador y le dijo que le pagara “lo tuyo” (refiriéndose a la comisión del broker). Para los jueces, esto vale como contrato. Argumentaron:

Con respecto a la validez de dicha prueba recordemos que en una correcta hermenéutica del art. 1.036 C.C. debe entenderse que la referencia que el codificador mencionaba sobre el valor de las “cartas misivas” debía aplicarse analógicamente a cualquier tipo de soporte de la correspondencia en los cuales se encuentran incluidos estos tipos de mensajes tales como e-mail, mensajes de texto de o la utilización de otro tipos de mensajería que la modernidad nos aporta como el WhatsApp, entre otros (Carbone, Carlos Alberto, “Grabaciones, escuchas telefónicas y filmaciones como medios de prueba”, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2005, p. 102; Quadri, Gabriel Hernán, “Los mensajes de texto como prueba en el proceso civil”, LL OnLine, Cita Online: AP/DOC/381/201).

Por eso, con mayor razón en el día de hoy con la vigencia del Código Civil y Comercial, en el cual el art. 318 dispone expresamente a la correspondencia como medio de prueba, cualquiera sea el medio empleado para crearla o transmitirla, resultando por ende abarcativa, tanto de la correspondencia epistolar clásica, como de los correos electrónicos o los mensajes de texto, con independencia de la plataforma utilizada para la transmisión de los datos escritos (Grispo, Jorge Daniel, “Correspondencia, e-mail y mensajes de texto en el nuevo Código”, Publicado en: LA LEY 13/10/2015, …), indicándose que quedan fuera de dicho tipo de comunicación los de carácter “público” donde cualquiera que tenga acceso a la red puede leer el texto (muro de Facebook) (ídem), razonaron.


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Es decir que en el día de hoy con el avance de las comunicaciones y la evidente caída en desuso de la correspondencia escrita postal, el medio escrito en soportes electrónicos (e-mail, mensajes de texto, chats, whatsapp, messenger) y siempre y cuando los destinatarios elijan el modo privado de comunicación y no sean públicos (dentro de los cuales deben incluirse aquellas que son compartidas en grupos) como la correspondencia oral telefónica grabada en el soporte que fuere puede ser ofrecida y producida como prueba admisible, decidieron.

“Conforme a los e-mails y mensajes de WhatsApp fueron remitidos entre las partes en conflicto no puede sustentarse sobre ella el carácter confidencial, pudiendo ser utilizadas en juicio por estos, dijeron los jueces.

En lo demás las recibidas por el actor pueden ser estas presentadas, por cuanto este resulta el destinatario de las mismas, mientras que las remitidas o recibidas de parte del otrora vendedor del lote en cuestión, resulta incluso reconocidas por el mismo al momento de declarar como testigo en la causa, donde indica no solo la actuación del broker en la labor de comisionista por la venta del lote de su propiedad, que efectivamente es el que logra la venta y que cada uno debía aportar un porcentaje de manera directa en el orden del 3% cada uno.

Además, se encuentran acreditados por su empleadorael número telefónico asignado al actor y la titularidad que de ella da cuenta la empresa de Telefonía Celular “Claro” (Amx Argentina S.A.) lo que determina la emisión por parte de este de las referidas comunicaciones electrónicas, lo que sustenta la prueba.

En punto al monto de comisión, se debe pagar sobre el monto de la oferta y no de la escritura (que lamentablemente y en forma i-legal a veces se hace por menos de ese valor). Razonaron así:

“El negocio vinculante para el corredor resulta entonces no el que se formaliza en la escritura, que puede contener un precio que no es el real, sino aquel en el que concluyó con la oferta y su aceptación, más allá de las vicisitudes que haya sufrido luego y que se pondera en la negativa, por si injustificada de los compradores de abonar la correspondiente comisión al corredor actor.”

La sentencia es de la Cámara de apelaciones en lo civil, comercial, minas, de paz y tributario de Mendoza, Sala III, 01/06/2017. De todas formas, no toda relación puede probarse por Whatsapp (más allá de que estén los mensajes certificados por un escribano, es decir las capturas) porque este medio ni siquiera almacena los mensajes en el servidor. Así, siempre conviene tener un contrato escrito.

 

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