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En torno al régimen penal juvenil

| El 05, Mar 2017

Actualmente, la Argentina carece de una ley completa sobre el régimen penal juvenil. La intención de esta nota es derribar algunos mitos y explicar el tema acerca de lo que sucede, en momentos en que se debate el problema.

La baja en la edad de imputabilidad

Se estimó que en 2015, había 82 menores de 16 años privados de su libertad (el 6,3%), entre 16 y 17 años hay otros 789 (60,5%), es decir un total de 871 sumando ambas edades. Actualmente, la edad de imputabilidad penal es de 16 años.

 

 

Régimen penal juvenil no es sinónimo de edad de imputabilidad pero lo comprende. El proyecto oficial busca “reducir la imputabilidad” a partir de 14 años para delitos graves, como robos con armas, homicidios o violaciones. Así, se propone una escala que inicie a los 14 años, delitos muy graves a 15 y para los graves a 16. En los delitos menores hoy ni siquiera los jóvenes de 16 a 18 años son imputados y la idea es que siga así, afirmaron.


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En tanto, Unicef, la Sociedad Argentina de Pediatría y la Procuración Penitenciaria así como funcionarios del ámbito de la niñez de distintas provincias disintieron con bajar la edad de imputabilidad. El marco de la reforma no puede ignorar la Convención de los Derechos del Niño, que indica que la restricción de libertad para un niño o adolescente debe ser siempre el último recurso del Estado ante una situación de conflicto.

Todos los actores involucrados en el debate coinciden que la Ley Penal Juvenil debe ser reformada de acuerdo con las normativas internacionales, que establecen que el Estado debe intervenir sobre la responsabilidad de los menores frente a la comisión de un delito. El problema es qué tipo de resolución a ese conflicto se encuentra.

Según una fuente consultada, muchas veces enviar al joven a una cárcel es solo una forma de “deshacerse” del problema o mejor dicho de postergarlo, porqueno se le da la posibilidad de reinsertarse  ni se lo escucha.

Precisamente, hay medidas alternativas a la privación de la libertad, y medidas restaurativas, distintas a la prisión. Y una diputada insistió con la necesidad de reestablecer los lazos con la familia, porque el Estado estuvo ausente también allí: “Hay familias hoy en día en las que, cuando un menor comete un delito, ellos mismos le dicen a los jueces o fiscales ‘se lo entrego, no lo quiero tener,no sé qué hacer”.

 

 

Opinión legal: El mejor sistema penal juvenil es el que no existe

Por Ernesto Blanck – abogado (UBA)

El mejor sistema penal juvenil es el que no existe. No obstante hay un número considerable de personas menores de edad que cometen delitos. Como sociedad, ¿qué hacemos con estos adolescentes imputados de delitos?

Hoy en la Argentina, debido actual régimen de la minoridad vigente, producto de un decreto de la última dictadura militar – Decreto Ley 22278 de 1980 – establece la plena imputabilidad penal para la franja de jóvenes de 16 a 18 años y la discrecionalidad absoluta sin debido proceso y con la mera imputación policial para los menores de 16 años que se encuentren de acuerdo al artículo primero de la misma ley en “peligro material o moral”.

Por tal motivo, por un lado tenemos adolescentes entre 16 y 18 años son tratados prácticamente igual que los adultos. Por ejemplo, hoy en la Argentina tenemos adolescentes que han sido condenados a prisión perpetua, o a más de 20 años de encierro por delitos cometidos mientras fueron menores de edad

Además, por otro lado, tenemos personas menores de 16 años que siendo no punibles se encuentran presos en institutos de menores de esta Ciudad, como el Instituto “San Martín” sin que medie debido proceso, ni pruebas, y solo por la decisión arbitraria del juez que tiene la facultad de decidir bien el regreso del joven a su familia o el encierro si considera que se encuentra en peligro “material o moral”, determinando una condena con fundamento en la pobreza.

Una ley de Responsabilidad Penal Juvenil, presupone, entre otras cosas, que es posible y sobre todo necesario, comenzar a considerar a los jóvenes que han infringido la ley penal como sujetos de derechos y de responsabilidades. Esto no significa bajar la edad de imputabilidad. Bajar la edad de imputabilidad supondría crear una ley con un solo artículo que diga que todos los menores de 18 años son imputables ingresando en el sistema penal de adultos. Nadie está proponiendo esto hoy en día.

Un Régimen Penal Juvenil de acuerdo a la Convención de los Derechos del Niño y a la Constitución Nacional implica fijar una edad mínima por debajo de la cual el Estado renuncia a la facultad de perseguir penalmente. Un sistema que garantice un debido proceso a aquellos jóvenes que infringieron la ley, una justicia penal especializada en materia de infancia que disponga medios alternativos de resolución de conflictos y el establecimiento de sanciones que cumplan el principio de proporcionalidad y racionalidad.

Asimismo, la pena privativa de la libertad será considerada como una medida excepcional y de último recurso solo para delitos graves y con un plazo menor que la de los adultos. De esta manera, no habría menores de 16 años privados de la libertad discrecionalmente, ni jóvenes entre 16 y 18 con sanciones de adultos.

Bienvenido el debate.

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