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Un Comentario

Trabajo full time… literalmente – jornada laboral en la Argentina

| El 01, Ene 2017

Hablamos de los feriados puente pero no tanto de la jornada laboral y las vacaciones. Cuánto se trabaja en la Argentina y qué pasa con el derecho de desconexión del celular fuera del horario de trabajo. ¿Deben pagarse las horas extras? Actualizado a febrero de 2017.

 

Trabajo full-time… literalmente hablando

En el mundo empiezan a aparecer límites para que los empleados no se pasen 24 horas conectados al laburo a través de sus dispositivos móviles. En la Argentina, seguimos por el momento chateando con el jefe el sábado a la noche.

Por Walter Duer. Edición a cargo de Sergio Mohadeb

La modernidad difumina los límites del horario

El general Perón solía decir “de casa al trabajo y del trabajo a casa”. Esa máxima fordista, dispositivos móviles mediante, se volvió impracticable, y a veces los límites entre lo personal y lo laboral se tornan difusos. Un mail o un WhatsApp del trabajo pueden llegar a las 4 AM  de un martes o a las 4 PM de un domingo, en medio del asado familiar.

Y quien lo recibe a veces no puede evitar la pulsión de responder. Según el informe Randstad Monitor de junio de 2015, el 56% de los empleados atiende llamados relacionados con su trabajo que llegan fuera del horario de oficina “de inmediato”.

Ese mismo estudio indica que el 57% de los empleados de todo el mundo considera que sus empleadores los quieren disponibles más allá del horario laboral. Esta cifra viene morigerada en la Argentina, donde baja al 44% (México, con un 67%, lidera Latinoamérica). Pero, además, un 47% dice que sus jefes los quieren en línea durante las vacaciones (38% en Argentina) y, visto desde la otra óptica, el 61% de los argentinos admite que no le molesta hacer cosas laborales durante su tiempo libre.


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Aún con esa buena voluntad, la productividad de los empleados argentinos se cuenta entre las más bajas del mundo, según la consultora Abeceb: una hora laboral en el país (en el segmento de manufactura) produce unos 5,9 dólares, a años luz de lo que ocurre en los países que lideran ese mismo ranking: Irlanda (96,9 dólares), Estados Unidos (87,7), Suecia (84,4), Suiza (69) o Noruega (66,8).

Por otra parte, el informe anual de UBS sobre horas trabajadas reales al año según la ciudad, ubica a Buenos Aires en el puesto 29, con 1899 horas, lejos de la líder Hong Kong (2602) y muy parecido a lo que ocurre en otras latitudes latinoamericanas.

El derecho de desconexión del teléfono móvil

¿Cómo romper, desde lo jurídico, esa difusa barrera entre la vida personal y la vida profesional? A partir del ciclo 2017, la ley de Francia establece que en las empresas de más de 50 empleados, sindicatos y patrones deberán ponerse de acuerdo sobre el derecho a la desconexión. Por ejemplo, cada e-mail deberá indicar que los empleados no están obligados o a responderlo fuera de su horario.

Esto no tiene, hasta el momento, correlatos en la Argentina: “La legislación laboral latinoamericana es la que más atrasa las mejoras en la calidad de vida de los trabajadores”, dice Martín Carranza Torres, abogado especializado en temas de tecnología. “Toda la movida anticapitalista del constitucionalismo social que los sindicatos abrazaron con gran entusiasmo ha sido letal para la productividad”, agrega.

En la Argentina no existen normas expresas que limiten esa borrosa línea entre lo laboral y lo privado. Al respecto, Nadia García, experta en derecho laboral y profesora de abogacía de la UADE, dice que existen acuerdos informales de compensación en algunas empresas. También asegura que no sería complicado darles un marco legal.

Por ejemplo, si el trabajador utiliza un dispositivo móvil que le brinda la empresa, es fácil determinar si fue empleado fuera del horario que le corresponde y, así, generar algún tipo de compensación económica o una reducción del horario en las jornadas posteriores”, explica.

Un grupo de contadores que se ocupan de cerrar los balances de una empresa multinacional con sede en países donde la diferencia horaria con el nuestro los deja trabajando a contramano hasta altas horas de la madrugada. “Luego, esos profesionales obtienen días de vacaciones o de ocio equivalentes al tiempo adicional que debieron ocuparse del tema”, detalla.

De todas formas, pese al vacío legal, hay herramientas. “Para la ley de contrato de trabajo el tiempo que el trabajador está a dispoción se computa como jornada y se debe pagar. Por ende, debe analizarse cada caso, si hay o no una imposición de la empresa a responder esos mails o a hacer ese trabajo extra“, dice el director de Derecho En Zapatillas Sergio Mohadeb, abogado con orientación en derecho laboral. Igual, más que horarios debería tenderse a objetivos y a metas realizables dentro de lo razonable, agrega.

 

 

 

 

Un problema de a dos

Si nos vamos al otro lado del mostrador, el informe de Randstad dice que el 64% confiesa haber hecho cosas personales durante el horario laboral (56% en Argentina). O sea: informalmente, hay una suerte de compensación si uno se pasó la tarde de trabajo en Facebook y después tiene que utilizar su tiempo libre para completar el informe que le pidieron cuando le advirtieron: “Mirá que es para mañana, no te pases la tarde en Facebook”.

Es que una de las barreras para imponer límites judiciales a la híper conexión tiene que ver con que muchos están fascinados con ella y que puede ser un beneficio poder seguir trabajando cuando baja el sol o llega el fin de semana. Es el caso de los ejecutivos extranjeros que están viviendo en el país. “Por la falta de vida social y las diferencias horarias con sus lugares de origen, muchas veces compensan manteniéndose conectados”, señala Eliana Cohen, CEO de Holistic Mobility Services, una empresa especializada en expatriados.

La fuerza laboral de hoy en día, conformada mayormente por millenials, está cambiando y sus necesidades no son las mismas que las de los trabajadores de hace 10 años. Según un estudio realizado por Manpower, la generación Millenial busca lograr el concepto de “vida única”: la combinación perfecta entre el trabajo y la vida personal.

Una manera de acercarse a estas expectativas es brindarle a los empleados la facilidad de trabajar con los dispositivos que a ellos les resulten cómodos y que les permita poder trabajar remotamente en caso de que así lo deseen”, explica Juan Manuel Gómez, gerente regional de ventas de Citrix, una compañía que desarrolla software para que las aplicaciones corporativas puedan usarse en cualquier dispositivo (es decir, para llevarse la oficina a casa) y una de las pioneras  en implementar el esquema BYOD (bring your own device, traé tu propio dispositivo, por la cual puede utilizar el propio celular para cosas de la empresa).

Este modelo dificulta aún más la capacidad de regulación, ya que el propio uso del dispositivo se vuelve “confuso” a la hora de discriminar qué se hizo por trabajo y qué por placer.

 

 

Qué están haciendo las empresas

Más allá de la ausencia de regulaciones formales, sí están apareciendo muchos esquemas de compensación propios de una sociedad en continuo movimiento que necesita soluciones para los nuevos escenarios que se presentan.

Es así como ya existen muchísimos acuerdos tácitos entre empleadores y empleados para que ese tiempo extra que el trabajador se toma para contestarle a su jefe desde el parador Atalaya mientras apura unas medialunas camino a la Costa se vea recompensado de alguna manera.

Según la gente de Great Place to Work, que arma rankings, como su nombre lo indica, sobre cuáles son las mejores empresas para trabajar, las prácticas más extendidas entre éstas en el país a la hora de buscar un balance entre la vida personal y la profesional ya se cuentan:
– Horarios flexibles (83% de las empresas mejor rankeadas ya lo implementan, contra el 69% del total del mercado). De todas formas, “entrar” y “salir” del trabajo, por todo lo antedicho, son conceptos al menos ambiguos.
– Licencias por vacaciones más allá de lo estipulado por ley (74% de las mejores empresas para trabajar lo tienen, aunque el 72% de las no-mejores también).
– Trabajo remoto o home office (72% de las mejores lo ofrecen contra apenas 34% de las no-mejores).
– Licencia por maternidad con goce de sueldo más allá de lo legal (63% de mejores versus 37% del total del mercado).

Gracias a los avances tecnológicos, se puede tener un enfoque mayor a resultados, más que a las horas que pasa uno en la oficina o en el lugar de trabajo”, aseguran los capos de Great Place to Work.

Para apuntalar lo anterior, QuadMinds, productora de sensores que se conectan a internet, ya implementó unas vacaciones especiales. “Brindamos 24 días hábiles por año para que la gente las use como quiera y cuando quiera, es un beneficio muy valorado por todos, ya que da la libertad de descansar y recargar energías cuando cada uno lo necesita realmente”, cuenta Victoria Velasco, responsable de RRHH, que también implementó home office hace poco.

Las políticas surgen desde los empleados” explica Mabel Cani, gerente de RRHH de Xerox Argentina. “Las corporaciones que desean captar, y, sobre todo, retener talento, deben adaptarse a las necesidades de flexibilidad”. Xerox ya implementó Flex Place (los empleados pueden no concurrir a la oficina los cinco días), licencia especial para nuevos padres (pueden trabajar medio día desde sus casas), elección de la hora de ingreso y egreso (entre las 8 y las 9 en el primer caso, entre las 17 y las 18 en el segundo, para que cada empleado decida de acuerdo a donde vive, el tráfico o su logística familiar) y salida a las 15 hs. en enero y febrero.

 

MODELO EN EXCEL DE PLANILLA HORARIA LEY 11544 – DECRETO REGLAMENTARIO 16115/33. Artículo 197 Ley 20.744 http://www.ignacioonline.com.ar/

 

 

La video llamada legal

Estos temas están regulados por la Ley de Contrato de Trabajo, diseñada en una época en que las videollamadas sólo eran posibles en algún capítulo de The Jetsons.  Su artículo 197 especifica:

Se entiende por jornada de trabajo todo el tiempo durante el cual el trabajador esté a disposición del empleador en tanto no pueda disponer de su actividad en beneficio propio.
Integrarán la jornada de trabajo los períodos de inactividad a que obliguen la prestación contratada, con exclusión de los que se produzcan por decisión unilateral del trabajador.
La distribución de las horas de trabajo será facultad privativa del empleador y la diagramación de los horarios, sea por el sistema de turnos fijos o bajo el sistema rotativo del trabajo por equipos no estará sujeta a la previa autorización administrativa, pero aquél deberá hacerlos conocer mediante anuncios colocados en lugares visibles del establecimiento para conocimiento público de los trabajadores.
Entre el cese de una jornada y el comienzo de la otra deberá mediar una pausa no inferior a doce (12) horas.

O sea: “todo el tiempo durante el cual el trabajador esté a disposición del empleador”, implica que “si una persona no puede entrar al cine porque sabe que le va a sonar el teléfono en el medio, está en horario laboral”, explica García. La pausa de doce horas sin contestar un mail del jefe, por su parte, ya parecería entrar directamente en el terreno de la ciencia ficción.

Pero, además, el artículo 201 nos habla de qué pasa cuando uno se dedica al laburo fuera de las horas especificadas:

El empleador deberá abonar al trabajador que prestare servicios en horas suplementarias, medie o no autorización del organismo administrativo competente, un recargo del cincuenta por ciento (50%) calculado sobre el salario habitual, si se tratare del días comunes, y del ciento por ciento (100%) en días sábado después de las trece (13) horas, domingo y feriados.

O sea… contestar un WhatsApp en medio del asado dominguero por buena onda, porque el teléfono estaba ahí, porque no nos podemos aguantar los mensajes sin responder o por lo que sea implica, además, perder el derecho a una compensación estipulada por la ley.

Todo esto sin contar que, salvo situaciones especiales, está prohibido el trabajo en el país los sábados a partir del mediodía según el artículo 204 de la misma ley:

Queda prohibida la ocupación del trabajador desde las trece (13) horas del día sábado hasta las veinticuatro (24) horas del día siguiente, salvo en los casos de excepción previstos en el artículo precedente y los que las leyes o reglamentaciones prevean, en cuyo caso el trabajador gozará de un descanso compensatorio de la misma duración, en la forma y oportunidad que fijen esas disposiciones atendiendo a la estacionalidad de la producción u otras características especiales.

La última reflexión: es fundamental que uno sepa limitar de alguna manera cuándo le corresponde trabajar y cuándo no. Y ahora los dejo porque estoy en un cumple y acaban de apagar las luces porque está entrando la torta.

 

Extraaa: Big (finde) in Japan

Japón evalúa tener fines de semanas de tres días, para compensar las largas jornadas y la hiper productividad de sus trabajadores. ¿Lo implementará?

Comentarios

  1. Juan

    No me dan los numeros igualmente, 1900hs al año (52 semanas) me da casi 38hs por semana (restando 2 semanas de vacaciones). Ojalá yo trabajara 38hs por semana. Ni habiar de que tengo 2hs de viaje entre ida y vuelta, que eso no te lo cuentan en ningun estudio…

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