Animales hacinados en un departamento – qué hacer

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En un mismo día, por investigaciones ordenadas por la fiscalía local (ministerio público fiscal de la ciudad) se rescataron más de 60 animales, entre perros y gatos maltratados, en los barrios de Palermo y Villa Crespo. Qué hacer ante el maltrato animal.

El hacinamiento como maltrato animal

En primer lugar, se desbarató un criadero ilegal de perros en la calle Méndez Andes al 1600, en el barrio de Caballito, adonde se secuestraron 17 canes de la raza caniche toy. La fiscalía especializada en materia ambiental dispuso el secuestro de los perros luego de que los médicos veterinarios de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad evaluaron que los animales habitaban en deplorables condiciones de falta de higiene y bienestar.

En el procedimiento además participó la Dirección General de Fiscalización del Espacio Público del GCBA, que colaboraron en el traslado de los canes a ONGs proteccionistas. Siempre constatar que los perros provengan de criaderos habilitados, pedir factura y en su caso, preferir adoptar.

Ese caso comenzó cuando a raíz de una denuncia de vecinos y tras investigaciones de la policía local, se habría constatado el  funcionamiento ilegal del criadero, y así la fiscalía solicitó el allanamiento al cual el juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas Nº 8 accedió. Se le imputó a la titular del inmueble, una mujer mayor, la infracción al delito de maltrato animal previsto en la ley 14346.

Los criaderos de animales se encuentran prohibidos en el ámbito de la Ciudad, esa actividad en sí. Aparte, en ese caso, los animales carecían de cualquier tipo de constancia de atención veterinaria o libreta de salud, lo que puede implicar una forma de maltrato si además están hacinados.

El segundo allanamiento, en una vivienda del barrio de Palermo, concluyó en el rescate de un perro Pitbull que era víctima de violencia. El fiscal recibió la denuncia de vecinos que observaron cómo el responsable del animal lo agredía sistemáticamente, lo golpeaban, todo en el domicilio de la Av. Scalabrini Ortiz (aka Canning) al 1800.

 

 

Las tareas de investigación realizadas por los médicos veterinarios de la División Canes de la Policía de la Ciudad pudieron comprobar que el agresor padece adicciones y que en dichas condiciones sometía al animal a los actos de violencia. Ante ello, el fiscal Michienzi solicitó en forma inmediata el allanamiento de la vivienda, que fue aprobado por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº30.

En el operativo se encontró un inmueble en estado de abandono y con mínimas condiciones que hacen al bienestar del animal. Con respecto al dueño, el fiscal Michienzi lo imputó por infracción a la Ley 14346, mientras que el can fue resguardado para su recuperación en el Refugio La Banda de Sarita. En la causa también intervinieron inspectores de la Dirección General de Fiscalización del Espacio Público y veterinarios de APRA.

En el tercer allanamiento, en el barrio de Villa Crespo, se rescataron 49 gatos que se hallaban en situación de hacinamiento y maltrato. En un inmueble de la calle Thames al 100, funcionaba un criadero ilegal de felinos, actividad expresamente prohibida en el ámbito de la CABA, que ofrecía los animales a la venta en internet.

La UFEMA (fiscalía) recibió varias denuncias de los vecinos por los olores que generaba la superpoblación de animales y la falta de higiene. En el año 2017 ya se había constatado la presencia en el lugar de 30 ejemplares, y se intimó a la reducción de la población de animales y a su reubicación.

En el lugar intervinieron al menos seis veterinarios de la Agencia de Protección Ambiental del Área Mascotas y de la División Canes de la Policía de la Ciudad, y todos coincidieron en la necesidad de rescatar a la totalidad de los animales. Intevino el Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas Nº 15 de la CABA y el procedimiento contó con la ayuda de las ONGs protectoras Sarmiento, Fundación de Gatitos, Campito Felino, y Organización Bicho Feliz, para las tareas de remoción y traslado de los animales, aportando los elementos de transporte.

Los animales serán evaluados en forma individual sobre su estado de salud, por cuanto carecían de certificados de vacunación, desparasitación y de atención medico veterinaria. Cuando la policía y los veterinarios llegaron al lugar, la mujer intentó resistirse a que se le quitaran los gatos argumentando que “la mayoría ya estaban vendidos” y que los tenía que entregar. Se reportó que la criadora los vendía por internet mintiendo que eran de raza Siamés y Khao Manee, pero los veterinarios afirmaron que no pertenecían a esa raza originaria de Tailandia,

Qué hacer ante el maltrato animal, acá.

 


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