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El derecho a pedir el cambio cuando el servicio técnico no funciona

| El 07, Feb 2018

Compró un automóvil que no anduvo bien. Lo repararon mal. Ahora tanto la terminal como la concesionaria deberán pagarle una indemnización y a darle un auto nuevo 0 km. El caso aborda la obligación del vendedor y fabricante de dar un servicio técnico adecuado.

El derecho a tener un servicio técnico adecuado para un automotor

Compró un auto, pero tuvo fallas mecánicas. Al parecer el service no lo pudo reparar bien. Ahora los jueces le ordenan a la concesionaria a entregarle un automóvil 0 km en reemplazo del averiado, y a indemnizarlo con $ 2.700 mil en concepto de indemnización por la privación de uso que sufrió el cliente consumidor.

El hombre compró el automóvil y al poco tiempo advirtió varias fallas mecánicas y de seguridad. Segúh publicó la sentencia que compartió Diario Judicial, la concesionaria reparó los problemas técnicos en unas 10 oportunidades, “pero algunos de los trabajos demoraron en hacerse y otros quedaron sin solución definitiva”.

Tanto el juez de primera instancia como la cámara de apelaciones hicieron lugar a la demanda y le ordenaron a la fábrica y la concesionaria cambiarles el auto defectuoso por uno nuevo, con las mismas características técnicas de aquel o a entregarles el automotor que reemplace al modelo si resultara discontinuado en su fabricación.

El perito indicó que el automóvil ingresó al service con inconvenientes desde los primeros kilómetros. El vehículo sufrió una serie de desperfectos que, según el experto, se pueden encontrar en la falla del control de calidad en fábrica:

“En tales ingresos se corroboraron problemas que conllevaron las reparaciones de tales defectos, incluyendo amortiguadores delanteros y traseros -estos últimos, dos veces-, burletes en puertas y baúl, cambio bolilleros, reparación aire acondicionado, ruido selectora, reemplazo de cableado sensor de mariposa, reemplazo bomba de freno, cambio de semieje, reemplazo tacos motor, reemplazo de bujías, etc.”.

Los jueces descartaron que las fallas sean intencionales o por el mal uso, es decir, que esos defectos del auto obedezcan a “a actos atribuibles al propietario y/o a los caminos transitados”, y que tampoco se acreditó el “uso irregular del vehículo, por el contrario, se dejó constancia de cada trabajo efectuado y del cambio de las piezas indicadas”.

Así, el tribunal determinó que como el auto incumplió “con los requisitos normales y esperables de durabilidad, utilidad y fiabilidad, pese a las múltiples reparaciones a las que resultó sometido, no resultó —ni resulta en la actualidad— apto para satisfacer en plenitud la finalidad para la cual estaba destinado”.

“Parece lógico que quien adquiere un automóvil nuevo, aún dándole un uso intensivo, aspire a que durante los primeros años ese rodado funcione sin inconvenientes, requiriendo sólo de un mantenimiento mínimo”. La sentencia finaliza:

atento las numerosas fallas y desperfectos, que fueron objeto de distintas reparaciones por parte del servicio técnico, y la persistencia de alguna de ellas o falta de solución, entiendo acertado que en el caso, se condene a entregar una unidad nueva.

Cabe aclarar que la normativa aplicable dispone lo siguiente sobre el tema:

 Reparación no Satisfactoria. En los supuestos en que la reparación efectuada no resulte satisfactoria por no reunir la cosa reparada, las condiciones óptimas para cumplir con el uso al que está destinada, el consumidor puede:

a) Pedir la sustitución de la cosa adquirida por otra de idénticas características. En tal caso el plazo de la garantía legal se computa a partir de la fecha de la entrega de la nueva cosa;

b) Devolver la cosa en el estado en que se encuentre a cambio de recibir el importe equivalente a las sumas pagadas, conforme el precio actual en plaza de la cosa, al momento de abonarse dicha suma o parte proporcional, si hubiere efectuado pagos parciales;

c) Obtener una quita proporcional del precio.

En este caso, el cliente optó por ejercer la opción de pedir el reemplazo del bien adquirido, y así la concesionaria y la terminal podrán mejorar el proceso y ver con detenimiento las fallas para corregir, en un proceso de mejora de calidad interna.

 

Anexo con sentencia completa sobre reparación del automóvil – derechos del cliente

NEUQUEN, 30 de Noviembre del año 2017
Y VISTOS:
En acuerdo estos autos caratulados: “A. C. A. Y OTRO C/ S. S.
A. Y OTRO S/ D. Y P. DERIVADOS DE LA RESPONSABILIDAD CONTRACTUAL DE
PARTICULARES” (JNQCI1 EXP 461513/2011) venidos en apelación a esta Sala I
integrada por los Dres. Cecilia PAMPHILE y Jorge PASCUARELLI, con la presencia
de la Secretaria actuante, Dra. Estefanía MARTIARENA, y de acuerdo al orden de
votación sorteado el Dr. Jorge PASCUARELLI dijo:
I. A fs. 441/452 vta., la A-quo hizo lugar a la demanda entablada por el Sr.
Claudio …. y en consecuencia,
condenó a ….S.A. y …. Argentina S.R.L., a entregarle a los
actores -a cambio del vehículo defectuoso- uno nuevo con las mismas
características técnicas de aquel o a entregarles el automotor que reemplace al
modelo si resultara discontinuado en su fabricación, conforme el art. 17 inc.
a) de la ley 24.240, con más $ 2700 en concepto de indemnización por privación
de uso, intereses y costas.
A fs. 460 ….S. A. dedujo recurso de apelación y a fs. 462 General Motors
de Argentina S.R.L. hizo lo propio.
A fs. 466/470 vta. expresó agravios la primera. Alega que el defecto que
atraviesa el pronunciamiento es que no se individualizó de modo correcto el
supuesto momento en que habrían incurrido los desperfectos y como inciden en la
posibilidad de uso del rodado. Dice que no se establece la ubicación temporal
exacta de los términos de la garantía y brinda eficacia probatoria a una
pericia atribuyéndole un contenido equivocado.
En el primer agravio, se refiere a la afirmación de la sentencia relativa a que
el rodado habría estado en garantía al momento de producirse determinadas
fallas porque no se individualiza la fecha en que se habría exteriorizado cada
defecto y si a tal fecha se encontraba vigente la garantía. Sostiene que al
momento de manifestarse los daños la garantía no estaba vigente. Señala que no
se estableció un vínculo causal entre los desperfectos, la garantía de
satisfacción y el servicio de la recurrente.
Luego, alega la incorrecta valoración del informe pericial porque su análisis
es equivocado al confrontarlo con el dictamen del consultor técnico y la
declaración del Sr. Barbieri. Sostiene que el perito constató la situación del
vehículo pero no la relación causal.
En tercer lugar sostiene que la decisión es infundada al aplicar la opción del
artículo 17 LDC porque no se acreditó que el rodado no se encontrara en
condiciones óptimas de ser usado conforme a su destino. Alega que se valoró
inadecuadamente el informe pericial porque los desperfectos que se señalan no
afectan el uso en condiciones del rodado.
A fs. 472/473 vta. General Motors de Argentina S.R.L. expresa agravios. Se
queja porque considera que la A-quo se limitó a hacer referencia al informe
pericial sin merituar un hecho relevante como que el vehículo no se pudo poner
en marcha por estar detenido hace más de dos años. Dice que la sentencia
justifica la aplicación del art. 17 de la LDC cuando entiende que no hay ningún
elemento que confirme que estamos en presencia de un vehículo con desperfectos.
Agrega, que se puede sostener que estamos en presencia de un vehículo que tuvo
inconvenientes y cuya satisfactoria reparación no pudo ser fiscalizada por el
perito. Dice que al momento de impugnar la pericia solicitó al perito que
explique cómo pudo constatar que los trabajos fueron insatisfechos si ni
siquiera pudo encender el vehículo, lo cual no fue respondido por el experto.
Se agravia porque la sentencia obliga a la sustitución del rodado cuando quedó
probado que circuló al menos 62.302 km. y se cumplió con los servicies
obligatorios solamente hasta los 30.000 km.
Luego, se queja porque se admite como cierto que los desperfectos del vehículo
responden a fallas de control del fabricante cuando el propio perito sostiene
que por haber circulado en caminos de ripio se pudo afectar su funcionamiento y
desgaste prematuro.
A fs. 475/479 vta. el actor respondió los agravios de…. S.A. y a fs.
482/484 los de ….Motors de Argentina S.R.L. Solicitó el rechazo de ambos
con costas.
II. Ingresando al análisis de las cuestiones planteadas, adelanto que los
recursos no resultan suficientes para desvirtuar los fundamentos de la decisión
recurrida.
En punto al primer agravio de ….S.A., referido a que la A-quo no indica
el momento correcto en que habrían ocurrido los desperfectos, cabe señalar que,
como se sostuvo en la sentencia, “No fue materia de controversia el hecho que
los demandantes compraron en la concesionaria el automóvil referido
precedentemente, así como que aquél se encontraba en garantía al momento en que
se produjeron las fallas denunciadas”, (fs. 444).
Además, se observa que el vehículo fue adquirido el 04/01/2010 (fs. 39) y las
Ordenes de Servicios datan del 27/01/2010 (fs. 40), 17/02/2010 (fs. 42),
20/03/2010 (fs. 43 y 44), 21/04/2010 (fs. 45), 26/05/2010 (fs. 46), 27/05/2010
(fs. 48), 26/05/2011 (fs. 47), 02/06/2010 (fs. 49 y 50), 06/09/2010 (fs. 51),
02/10/2010 (fs. 52, 53 y 54).
Asimismo, el recurrente no señala cuales son los desperfectos que entiende tuvo
el vehículo que no se encontrarían dentro de la garantía temporal tal como lo
alega al recurrir.
Luego, en punto a la causa de los desperfectos y su relación con la fabricación
que la apelante señala no fueron aludidos por la Sra. Jueza pero conforme surge
de fs. 444 la misma sostuvo: “el perito ingeniero designado realizó una
descripción detallada de los inconvenientes del vehículos en función de las
ordenes de servicios que obran en la causa, enumerando las fallas de la unidad”.
Además, de fs. 287vta./288 surge que el perito expresó: “Se encontraba dañada
la triceta- la misma era reparada, de Semiejes Venado, trabajo reconocido por
el técnico de sss , roto el fuelle derecho rueda y lado caja. Amortiguadores
derecho e izquierdo y cazoleta izquierda dañados. Cable coaxil ABS encinatdo –
delantero lado izquierdo. Tapa baúl fuera de línea, deformación en cubierta
delantera derecha (tetón).
Triceta dañada. (el semieje rea reparado por no haber original en
concesionaria). Origen. Semiejes Venado.”.
2- Reparaciones realizadas por sss S.A.:
-Amortiguadores delanteros (ambos una vez) y traseros (ambos dos veces).
-Burletes de puertas y ajustes de escuadrapor entrada de aire. Lo mismo con el
baúl. Cambio bolilleros delanteros.
Problema de pérdida de gas de aire acondicionado, se le cambiaron los orings y
se recargo.
Ruido en selectora. Se lubrica. Problemas con el TPS. Provoca tironeos en la
marcha. Se reemplaza cableado sensor de mariposa (esta reparación no se pudo
verificar, según técnico de sss se reprogramó con el scanner, no se hizo
nada el cableado.
-Reemplazo de bomba de freno y servofreno.
-Rotura de fuelle de semieje. Cambio de semieje (no figura en orden de
servicio. Según informe de sss S.A. se le cambio solamente el fuelle del
semieje. La rotura de triceta vino después.
Reemplazo tacos motor.
Reemplazo de bujías
-Ajuste sobre alarma y levantavidrios.
-Reemplazo inercial de los cinturones de seguridad, no se hizo, no había en
stock.
-Alineación con problemas. No se pudo verificar por el estado de los
amortiguadores”.
Luego, la recurrente sostiene que al tiempo de ponerse de manifiesto los daños,
la garantía del fabricante no se encontraba vigente, y que la sentencia no
señala si los materiales que habrían requerido atención tenían alguna garantía
del fabricante del rodado o no. Empero no indica a qué materiales se refiere ni
menciona los fundamentos de tal afirmación y, en consecuencia, la queja resulta
insuficiente para desvirtuar las conclusiones de la A-quo.
Asimismo, el agravio de sss referido al vínculo causal entre los supuestos
defectos detectados y la garantía de fabricación o servicio técnico brindado,
tampoco resulta procedente.
Es que, el perito mecánico expresamente sostuvo que: “Las causas de los
problemas enumerados se pueden encontrar en la falla del control de calidad en
fábrica primeramente y luego en trabajos del taller de la concesionaria”, (fs.
288 vta.). Además dijo: “Como se ha indicado en puntos anteriores, muchos de
los desperfectos encontrados eran ajenos al posible mal uso del vehículo. El
vehículo fue enviado a realizar sus services en tiempo” (fs. 290).
Además, en cuanto a la conducción del vehículo por sectores de
tierra/ripio/barro y el reemplazo de algunos amortiguadores que General Motors
alega en su escrito recursivo, cabe señalar que la carga de la prueba de ese
eximente corresponde a la demandada que lo alegó y que no fue acreditado dado
que el experto sostuvo: “No se puede saber con certeza si el conductor hizo un
buen uso del automotor en los sectores de tierra/ripio o barro durante su
conducción como para colaborar en el mal estado de la suspensión y problemas de
alineación o en el reemplazo de algunos de los amortiguadores (el encontrarse
barro o arena no es causa para decir que los mismos se dañaron por ello,
tampoco se encontraron rayados lo cual provocarían el daño en el reten y la
consiguiente pérdida de aceite, situación que no fue mencionada en sus
reemplazos ni alterada por GM”. “La propia garantía del vehículo expresa que no
se cambian repuestos por uso indebido, por lo cual, este perito puede
interpretar al no haber ningún comentario en contrario (presencia de barro,
golpes, alguna evaluación por parte de GM acerca de por qué se daño) que el
inconveniente surgió en un problema de mala calidad del producto”, (fs. 260).
Además, en punto al mal uso del rodado el experto también dijo que:
“Considerándose fuera de los servicios normales recomendados cada cierto
kilometraje según manual del vehículo, se le han hecho trabajos sobre
suspensión, caja selectora, aire acondicionado, habitáculo, frenos, etc., de
los cuales no se pudo saber el diagnóstico claro de lo sucedido en casos como
amortiguación, sensor de mariposa (TPS) bujías, caja selectora, etc. Y que se
han sucedido en otras ocasiones, por ejemplo el inusual cambio de
amortiguadores donde debería haberse informado el origen (si era consecuencia
del barro o no). Se entiende que los elementos con problemas son remitidos a
fábrica para su evaluación pero no se ha visto que haya habido ninguna
respuesta. Si hay un mal uso del vehículo –mucho tránsito en camiones
defectuosos- se entiende que no deberían haber entrado en garantía varios de
los elementos reemplazados pero ello no pudo aseverarse”, (fs. 289 vta.)
Asimismo, respecto a la valoración de la prueba pericial esta Sala, en un caso
similar, sostuvo: “Para apartarse de las conclusiones del perito, deben existir
razones serias con fundamentos objetivamente demostrativos de que la opinión
del experto se encuentra reñida con principios lógicos, con las reglas del
pensamiento científico o con las máximas de experiencia, la existencia de
errores de entidad, o que obren en el proceso elementos probatorios de mayor
eficacia para provocar la convicción acerca de la verdad de los hechos
controvertidos”.
“En este aspecto, cuadra señalar que si bien es cierto que la ley no confiere a
la prueba de peritos el carácter de prueba legal, no lo es menos que, ante la
necesidad de una apreciación específica del campo del saber del experto
-técnicamente ajeno al hombre de derecho- para desvirtuarla, es imprescindible
ponderar otros elementos de juicio que permitan concluir de un modo certero en
el error o en el inadecuado o insuficiente uso que el perito hubiera hecho de
los conocimientos científicos de los que por su profesión o título habilitante
ha de suponérselo dotado. (cfr. TSJ Ac. 1.702/09)”, (“VIDAL MIRIAN DEL CARMEN Y
OTRO CONTRA GENERAL MOTORS ARG. SRL Y OTROS S/ RESOLUCION DE CONTRATO”, Exp. N°
413311/2010).
Por otra parte, si bien la recurrente sss señala que el consultor técnico
Feliz Becker y el testigo Barbieri señalan la inexistencia de relación causal
entre los defectos al momento de la pericial con la garantía de fabricación y
los distintos servicios brindados por sss S.A., la generalidad del agravio
lo torna improcedente. Ello, porque nada dice de lo expuesto por la
sentenciante en cuanto a que el consultor técnico “se limita a realizar un
listado de los desperfectos verificados, manifestando genéricamente que se
constata falta de mantenimiento preventivo del vehículo y debido cuidado del
mismo, más no se hace referencia alguno a los desperfectos de los que dan
cuenta las órdenes de servicios, ni funda sus apreciaciones” (fs. 444
vta./445). Además la apelante sólo menciona al testigo Barbieri sin analizar su
declaración y contrastar sus dichos con las constancias de autos.
A partir de ello “[…] resultan de aplicación los artículos 12 y 13 de la ley
24.240 en cuanto establecen que los fabricantes, importadores y vendedores de
cosas muebles no consumibles deben asegurar un servicio técnico adecuado y el
suministro de partes y repuestos, y que son solidariamente responsables del
otorgamiento y cumplimiento de la garantía legal, los productores,
importadores, distribuidores y vendedores.”
“Al respecto, tiene dicho esta Sala que “En este sentido se ha señalado que el
deber impuesto a los fabricantes, importadores y vendedores por el art. 12 de
la ley 24.240 en el sentido de asegurar el suministro de repuestos y de un
servicio técnico adecuado no resulta únicamente aplicable durante la vigencia
de la garantía, sino también luego del vencimiento de ésta, toda vez que si
bien una vez concluido el plazo, ellos se liberan de su obligación de reparar a
su costa los desperfectos del bien adquirido… no imputables al adquirente,
continúan obligados a prestar un servicio de reparación y provisión de
repuestos, aunque los costos de su prestación se encuentren a cargo del
propietario del bien” (cfr. Cám. Nac. Cont. Admn. y Trab., Sala I, “Auto
Generali S.A. y otros c/ Ciudad de Buenos Aires”, 24/6/2003, LL on line AR/JUR/
4391/2003)”.
“Persistiendo, entonces, la obligación de brindar un servicio técnico adecuado,
más allá de los plazos contractuales y legales de garantía, rige también fuera
de estos plazos la norma del art. 17 de la Ley 24.240 (reparación no
satisfactoria) –cfr. Cám. Nac. Apel. Comercial, Sala C, “Mosquera c/ Fiat Auto
Argentina S.A.”, 13/8/2010, LL diario del 19/1/2011, pág. 3”, (“SUHS JAVIER
ALEJANDRO CONTRA ARMORIQUE MOTORS S.A. S/ SUMARISIMO ART. 321”, EXP Nº
402344/9)”
“Ello, teniendo en cuenta que se encuentra reconocido que el actor adquirió el
vehículo VW Gol dominio FWJ-086 a la firma Sapac S.A. (Concesionario Iruña),
por lo que cabe rechazar el segundo agravio”, (“GENESIO FEDERICO CONTRA SAPAC
S.A. Y OTRO S/ CUMPLIMIENTO DE CONTRATO”, EXP Nº 390101/9).
Lo expuesto, conlleva a la desestimación de los agravios al respecto.
III.1) Por otra parte, ambas apelantes consideran infundada la decisión de
hacer aplicable el art. 17 de la LDC porque entienden que no se acreditó que el
rodado no se encuentre en condiciones óptimas de ser usado conforme a destino.
Dicen que ninguno de los supuestos desperfectos afectan el uso del mismo en
condiciones seguras.
En cuanto a los desperfectos durante la circulación, más precisamente
transitando por la ruta, el testigo Drago dijo: “De hecho en dos oportunidades
lo maneje y, le entraba aire por las ventana y le tuvieron que cambiar los
burletes, y lo otro es que se abrió solo el baúl sin que se le tocara, y
después ora vez en ruta yendo a 100km por hora empezó a cabecear como cuando
uno empieza a manejar. Y después fui a darle corriente con mi vehículo o
empujándolo para arrancar. Lo maneje porque tuve un viaje de emergencia la
familia de Patricia a Mendoza y había que buscarlo a Claudio en Rincón, era de
noche y patricia no tenia tanta cancha para manejar, y la primera vez fue una
vez que fuimos a buscar a Claudio a la Terminal que venia de Rincón y hacia una
semana y media que tenían el auto y patricia no se animaba a manejar el auto de
cipolletti a Neuquén por eso lo maneje yo”, (fs. 217).
El testigo Carlos Damián Ruiz expresó que: “Funcionaba mal, por ahí cuando uno
iba a más de 110 km se sentía aire por los burletes y que tironeaba un poco”,
(fs. 220vta.).
También debe estarse a lo expuesto por el perito a fs. 288 vta. en cuanto
sostuvo que: “De los desperfectos que se han tratado en el vehículo, se observó
primeramente la gravedad de la falla de la bomba de frenos que no fue subsanada
inmediatamente sino que el reemplazo de la bomba y servo de feno figuran en
orden de servicio 125437 con 19.647km y la falla del sistema inercial de los
cinturones de seguridad, lo cual atentaba contra la seguridad del conductor”.
“Respecto a la falla del sistema inercial de los cinturones de seguridad, se
pidió cambio en orden ser servicio 128356 teniendo el vehículo 33.283km., ya
había inconvenientes en orden de servicio de los 20.000 km. pero no fueron
reemplazados por falta de stock. Esto representaba un riesgo ante un posible
siniestro.
“El cambio de amortiguadores traseros a los 11000 kms. Por encontrarse blandos
(pérdida de aceite) colabora con la inestabilidad del vehículo y sabiendo que
se le daba mucho uso en ruta habitualmente”.
De lo expresado, aún considerando los motivos por los que el experto señaló que
el rodado no se pudo poner en marcha, se desprende claramente que el vehículo
no se encontraba apto para su uso en condiciones de seguridad, (fs. 288 vta.),
lo que conlleva la desestimación de las quejas de las apelantes al respecto.
Es que además, General Motors S.R.L., si bien se queja de la valoración de la
sentenciante respecto a que el rodado se encontraba parado, no fundamenta su
agravio de forma que permita arribar a una conclusión distinta de la efectuada
por la Jueza de grado. Así, por ejemplo, omite referirse a los riesgos que en
materia de seguridad describe la pericia citada.
III.2) Luego, en cuanto a la sustitución del rodado, en supuestos similares
sostuve: “En primer lugar, cabe señalar que la pretensión del actor se fundó en
el art. 17, incs. a) y b) de la ley 24.240 solicitando, primero, la entrega de
una unidad cero kilómetro del mismo modelo que la adquirida o equivalente en el
mercado y, en subsidio, el valor del mercado del automóvil pero no el del
modelo 2008 sino el modelo actualizado a la fecha de la sentencia que se
correspondiera con el adquirido (fs. 36 vta.).”
“Luego, como sostuve en el precedente citado, comparto la jurisprudencia que
sostiene: “En realidad el propio art. 17, primer párrafo, de la ley 24.240 no
contrapone el hecho del cumplimiento de la garantía post-venta, a la
sustitución del bien cuando este último, pese a haber sido reparado, no reúne
las condiciones óptimas para cumplir con el uso al que está destinado. Y esto
es, precisamente, lo que resulta de la sentencia apelada.”
“En efecto, lo señalado por el juez a quo fue que el cumplimiento por la
demandada de la garantía post-venta, inclusive más allá del plazo por el cual
fue formalmente otorgada, que determinó cuatro sustituciones sucesivas de la
caja de velocidades, era por sí mismo prueba elocuente de que el vehículo
poseía un “vicio grave” que lo inutilizaba para el uso para el cual fue
adquirido (fs. 436); razonamiento que para nada es contradictorio, porque es
evidente que si a la cosa se le efectuaron reparaciones en virtud de la
garantía es porque ella no funcionaba bien, y esto no puede oponérsele al
consumidor (conf. Farina J. M., Defensa del consumidor y del usuario, p. 259,
Buenos Aires, 2004) […]”.
“En verdad, la alegación no es más que una tergiversación de las cosas, pues si
la demandada atendió los reclamos del actor inclusive después de haber fenecido
el plazo formalmente dado a la garantía post-venta, no fue por simple razón de
buena fe sino porque, indudablemente, hubo de ser entendido que la garantía
estaba prolongada por razón de las reparaciones anteriores (arg. art. 16 de la
ley 24.240), ya que una liberalidad de la demandada no puede presumirse (arg.
art. 216, inc. 5, del Código de Comercio).”
“Por otra parte, tampoco la sentencia apelada dejó de lado lo previsto por el
art. 2168 del Código Civil, pues el juez a quo tuvo por probada la existencia
del vicio de la cosa a partir del propio cumplimiento de la garantía
post-venta, al que asignó el carácter de reconocimiento tácito de la demandada
de su existencia (fs. 432 vta.); y solamente después, a partir de ese dato,
entendió que para contrarrestar lo anterior, debió la accionada acreditar la
inexistencia del vicio (fs. 433). En otras palabras, el sentenciante no
desconoció aquella norma legal, pues si bien en esta materia la prueba de la
existencia del vicio pesa, como regla, sobre el adquirente, que es quien debe
justificar las condiciones de su acción (conf. Salvat, R. y Acuña Anzorena, A.,
Tratado de Derecho Civil Argentino – Fuentes de las obligaciones, Buenos Aires,
1957, t. III, p. 458, n° 2351), nada empece a que el enajenante, por imperativo
de su propio interés, rinda la prueba de signo contrario demostrativa de la
ausencia de vicio en la cosa vendida (art. 377 del Código Procesal), máxime
ponderando que la regla del citado art. 2168 no es rígida, toda vez que admite
excepción en el caso de que el vendedor hubiera conocido o debido conocer el
vicio de la cosa, lo que es particularmente aplicable al caso del vendedor de
automóviles (arg. art. 2170 del Código Civil; conf. Garo, F., Tratado de las
compraventas comerciales y marítimas, Buenos Aires, 1945, t. I, ps. 535/536, n°
457 bis, texto y nota n° 1465), debiendo observarse que el “reconocimiento
tácito” del que habló el juez a quo se inscribe, precisamente, en el marco de
esto último, sin que la apelación hubiera hecho una crítica clara y concreta
del punto.”
“Sólo a mayor abundamiento, me importa señalar que tampoco la sentencia apelada
evidencia una indebida inversión de la carga de la prueba, no ya en cuanto a la
existencia del vicio que afectaba a la cosa, sino en orden a la culpa del
demandado. Es que no siendo controvertido que se aplica al sub lite la ley
24.240, cabe recordar que, conforme lo determina su art. 40, el fabricante,
entre otros, es responsable por el daño provocado al consumidor resultante del
vicio de la cosa, y que sólo se liberará total o parcialmente si demuestra que
la causa del daño le fue ajena, es decir que se debe a culpa inexcusable de la
víctima o al hecho de un tercero por quien no debe responder. De tal norma se
desprende claramente que la responsabilidad es objetiva, como consecuencia de
lo cual no cabe imponerle al consumidor la carga de probar que el vicio se debe
a la culpa del fabricante (conf. CNCom. Sala D, 18/6/2008, “Rusconi, María
Teresa E. c. Peugeot Citröen S.A. y otro s/ sumario”) […]”, (CNCom., Sala D,
12/03/2009, “Giorgi, Carlos Camilo c. Ford Argentina S.A.”, LA LEY 29/06/2009,
11, María Virginia Schiavi; LA LEY 2009-D, 299, María Virginia Schiavi;
RCyS2009-VII, 115 – DJ12/08/2009, 2258; AR/JUR/4082/2009).”
“En autos, no puede afirmarse que exista una reparación satisfactoria que
impida la aplicación del art. 17 de la Ley de Defensa del Consumidor. Al
respecto, en el fallo citado se sostuvo que: “[…] el citado precepto legal
admite, a pedido del consumidor, la sustitución del producto adquirido en
aquellos casos en que no quede conforme con la reparación realizada, debiendo
interpretarse que esta última, para ser considerada “satisfactoria”, debe dejar
al bien en un estado idéntico al producto original que normalmente se
comercializa: ni mejor ni peor que el que se vende nuevo (conf. Tinti, G.,
Derecho del consumidor, p. 52, Córdoba, 2001); extremo que obviamente no es el
del sub lite.”
“Por otra parte, se ha dicho que tampoco puede considerarse “satisfactoria” la
reparación si resulta inconducente para solucionar las fallas detectadas (conf.
Rouillón, A., Código de comercio comentado y anotado, t. V, p. 1143, Buenos
Aires, 2006).”
“En autos, conforme se desarrolló en el punto 2 del voto que antecede, no puede
considerarse “satisfactoria” la reparación efectuada, circunstancia que
habilita la procedencia del reclamo en los términos del art. 17 de la citada
normativa.”
“Además: “En su caso, la indeterminación de la causa del daño no pude
beneficiar a la demandada, pues no hay liberación de responsabilidad del
fabricante aún cuando pretenda acreditar que la causa del defecto permanece
desconocida (conf. Farina J. M., Defensa del consumidor y del usuario, p. 455,
Buenos Aires, 2004)” (CNCom., Sala D, 12/03/2009, “Giorgi, Carlos Camilo c.
Ford Argentina S.A.”, LA LEY 29/06/2009, 11, María Virginia Schiavi; LA LEY
2009-D, 299, María Virginia Schiavi; RCyS2009-VII, 115- DJ12/08/2009, 2258;
AR/JUR/4082/2009, ya citado).”
“Y puntualmente respecto a los agravios por la sustitución del rodado se
sostuvo: “La demandada se agravia porque el juez a quo la condenó a entregar un
nuevo vehículo 0 km., lo cual considera contra legem en tanto la camioneta del
actor tenía recorridos 122.486 kilómetros. Sostiene al respecto que, tal como
lo establece la reglamentación del art. 17 de la ley 24.240, la sustitución no
puede tener lugar por una unidad 0 km. sino por otra que respete las pautas
contenidas en esa norma.”
“El art. 17 de la ley 24.240 establece que en los supuestos de reparación no
satisfactoria, compete al consumidor pedir “…la sustitución de la cosa por
otra de idénticas características. En tal caso el plazo de garantía legal se
computa a partir de la fecha de la entrega de la cosa nueva…”.
“Del texto precedentemente transcripto se desprende que la cosa que se entregue
en sustitución de la reemplazada debe ser “nueva” y de “idénticas
características” que la anterior.”
“Sin embargo, el decreto reglamentario de dicha disposición legal establece
restricciones no contempladas en ella, pues prescribe que “…La sustitución de
la cosa por otra de idénticas características, deberá realizarse considerando
el periodo de uso y el estado general de la que se reemplaza, como así también
la cantidad y calidad de reparaciones amparadas por la garantía que debieron
efectuársele…” (art. 17 decreto 1798/94).”
“Como se advierte, la norma reglamentaria ya no establece que la cosa
reemplazada debe ser “nueva”; y, por otro lado, las “idénticas características”
exigidas por la ley 24.240 son trastrocadas por su reglamento a una entrega que
deberá considerar el periodo de uso, el estado general de lo reemplazado, así
como la cantidad y calidad de reparaciones efectuadas.”
“A mi modo de ver, estas últimas restricciones no pueden tenerse en cuenta.”
“Es que, como lo ha destacado la Corte Suprema de Justicia de la Nación, cuando
una disposición reglamentaria desconoce o restringe irrazonablemente derechos
que la ley reglamentada otorga, o de cualquier modo subvierte su espíritu y
finalidad, ello contraría el principio de jerarquía normativa y configura un
exceso en el ejercicio de las atribuciones que la Constitución Nacional concede
al Poder Ejecutivo (CSJN, Fallos 327:4932 y 4937 y sus citas de Fallos
322:1318), hipótesis que, a mi juicio, se configura en la especie porque lo
dispuesto por el art. 17 del decreto 1798/94 contraría y altera la sustancia
del derecho otorgado al consumidor en el art. 17 de la ley 24.240,
introduciendo restricciones ajenas a su espíritu, que no resultan compatibles
con su finalidad tuitiva.”
“En tales condiciones, corresponde abstenerse de aplicar dicho decreto
reglamentario para hacer valer en plenitud la ley reglamentada (art. 31 de la
Constitución Nacional, y art. 3° de la ley 27)”, (CNCom., SalaD, 12/03/2009,
“Giorgi, Carlos Camilo c. Ford Argentina S.A.”, LA LEY 29/06/2009, 11, María
Virginia Schiavi; LA LEY 2009-D, 299, María Virginia Schiavi; RCyS2009-VII,
115 – DJ12/08/2009, 2258; AR/ JUR/4082/2009)”, (“DI SERIO MARCELO C/ HICSA S.A.
S/D.Y P. X RESP. EXTRACONT. DE PART.”, EXP Nº 470091/2012; siguiendo lo
expuesto en el voto en autos “SUHS JAVIER ALEJANDRO CONTRA ARMORIQUE MOTORS
S.A. S/ SUMARISIMO ART. 321”, EXP Nº 402344/9).
Entonces, considerando que se adquirió un vehículo 0 km. y los antecedentes
fácticos antes señalados (órdenes de servicios de fs. 40/54, el informe del
ingeniero mecánico de fs. 287/290 y las testimoniales de fs. 213/214vta. y
216/218) no puede considerarse que se haya efectuado una reparación
satisfactoria, lo que habilita la procedencia del reclamo en los términos del
artículo 17 LDC como sostuvo la A-quo.
IV. Por todo lo expuesto, propongo al Acuerdo rechazar los recursos de
apelación deducidos por las demandadas y en consecuencia, confirmar la
sentencia de fs. 441/452 vta. en todo cuanto fue materia de recursos y
agravios. Imponer la costas de Alzada a las apelantes vencidas (art. 68 del
C.P.C. y C.)
Tal mi voto.
La Dra. Cecilia PAMPHILE dijo:
1.- Comparto los fundamentos vertidos en los puntos I a III.1) del voto que
antecede, por lo que adhiero al mismo y me expido en igual modo.
En lo que refiere al punto III.2) y la condena a sustituir la cosa adquirida,
debo señalar que, tal como sostuve en otras oportunidades, en el ejercicio de
esa opción reparatoria, no es dable prescindir de las circunstancias propias
del caso, tal como los kilómetros recorridos al evidenciarse los desperfectos,
la cantidad y calidad de las reparaciones, etc.
En el caso de autos, el perito indica que el automóvil ingresó al service con
inconvenientes desde los primeros kilómetros (hoja 278), lo cual surge además
de las órdenes de servicio acompañadas por las partes.
Luego de reseñar una serie importante de desperfectos que fueron tratados en el
vehículo y sus consecuencias nocivas en el desempeño normal del mismo
-señalando entre otras cuestiones, que el sistema inercial de los cinturones de
seguridad no fue reemplazado por falta de stock, que la falla de la bomba de
frenos no fue subsanada inmediatamente, que el daño del fuelle no es usual que
suceda a los 11.000km, lo que puede llevar a dañar el semieje, que el cambio de
los amortiguadores traseros por encontrarse blandos, con pérdida de aceite,
colabora con la inestabilidad del vehículo-, agregó que los problemas
enumerados se pueden encontrar en la falla del control de calidad en fábrica
primeramente y luego, en trabajos del taller de la concesionaria.
Y en cuanto a la solución de los problemas técnicos encontrados, indicó que
algunos trabajos demoraron en hacerse (frenos, tacos, suspensión) y otros
quedaron sin solución definitiva. Agregó que la respuesta no fue satisfactoria
por no tener repuestos (cinturones de seguridad), por reparar pieza en vez de
cambiar (reparación del semieje) o por volver a suceder el inconveniente
(frenos, TPS, caja selectora, tacos motor, aire acondicionado, inestabilidad
trasera).
Con tal enfoque, se encuentra acreditado que desde la entrega de la unidad, el
automóvil ingresó -por cuestiones varias- a ser examinado por el service en 10
ocasiones (ver órdenes de reparación que adjuntara la codemandada ss S.A.
y reconocimiento de las acompañadas por la actora). Así, que en tales ingresos
se corroboraron problemas que conllevaron las reparaciones de tales defectos,
incluyendo amortiguadores delanteros y traseros (estos últimos, dos veces),
burletes en puertas y baúl, cambio bolilleros, reparación aire acondicionado,
ruido selectora, reemplazo de cableado sensor de mariposa, reemplazo bomba de
freno, cambio de semieje, reemplazo tacos motor, reemplazo de bujías, etc.
(hoja 288).
Según el perito, en ninguno de los casos se asentó que las fallas pudieran
obedecer a actos atribuibles al propietario y/o a los caminos transitados.
Tampoco se acreditó el uso irregular del vehículo, por el contrario, se dejó
constancia de cada trabajo efectuado y del cambio de las piezas indicadas.
Asimismo, como dije, en la pericia mecánica se constató que subsistían las
deficiencias, sin que se aportara elemento alguno que la refute.
En tal virtud, atento las numerosas fallas y desperfectos, que fueron objeto de
distintas reparaciones por parte del servicio técnico, y la persistencia de
alguna de ellas o falta de solución, entiendo acertado que en el caso, se
condene a entregar una unidad nueva, tal como se acordó en la primer instancia
y postula mi colega.
Parece lógico que quien adquiere un automóvil nuevo, aún dándole un uso
intensivo, aspire a que durante los primeros años ese rodado funcione sin
inconvenientes, requiriendo sólo de un mantenimiento mínimo —v.gr., cambio de
aceite, filtros, etc.—. Por ello, las reiteradas reparaciones efectuadas al
vehículo en el marco de la garantía sin que pudiera darse una solución
definitiva a los distintos desperfectos —esto es, configurado el supuesto de
“reparación insatisfactoria” normado por el art. 17, LDC— determinan que
resulte correcta la solución a la que arriba la sentenciante.
Dicho cuadro de situación permite tener por acreditado que el automóvil
adquirido por el actor, al no cumplir con los requisitos normales y esperables
de durabilidad, utilidad y fiabilidad, pese a las múltiples reparaciones a las
que resultó sometido, no resultó —ni resulta en la actualidad— apto para
satisfacer en plenitud la finalidad para la cual estaba destinado (cfr.
CNApCom, sala A, “Sapas, Patricia Noemí c. Forest Car S.A. y otros s/
ordinario”, 31/05/2013, DJ 04/12/2013, 13 con nota de Marcela Novick, LA LEY
31/12/2013, 6 , LA LEY 2014-A , 30). MI VOTO.
Por lo expuesto, esta Sala I
RESUELVE:
1. Rechazar los recursos de apelación deducidos por sss S.A. y ….
Motors de Argentina S.R.L. y, en consecuencia, confirmar la sentencia de fs.
441/452 vta. en todo cuanto fue materia de recursos y agravios.
2. Imponer las costas de Alzada a las apelantes vencidas (art. 68 del C.P.C. y
C.) y regular los honorarios en un 30% de los correspondientes a la primera
etapa (art. 15, LA).
3. Regístrese, notifíquese electrónicamente y, oportunamente, vuelvan los autos
a origen.
Dra. Cecilia PAMPHILE – Dr. Jorge D. PASCUARELLI
Dra. Estefanía MARTIARENA – SECRETARIA

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