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Dicen que se defendieron de una agresión en Malasia, pero ahora los acusan por homicidio

| El 06, May 2018

Estaban de vacaciones en la capital de Malasia cuando los detuvieron por asesinato. Ellos dicen que solo se defendieron de un agresor bajo los efectos de las drogas y claman su inocencia. Cómo es el proceso que enfrenta a dos chilenos con la posible pena de muerte en la horca.

La historia de dos turistas chilenos que ahora enfrentan un proceso judicial en Malasia

Dos turistas que desde agosto de 2017 están en una prisión de máxima seguridad en el conurbano de Kuala Lumpur ya bajaron 15 kilos de peso. Fernando Candia y Felipe Osiadacz, dos ciudadanos chilenos esperan el proceso penal malayo que podría llevarlos a la horca, pero ellos claman su inocencia.

Rubén Parra, amigo de los imputados, contó su versión del incidente por el que los encarcelaron y el que esperan las audiencias de un juicio con audiencias que se ha ido posponiendo varias veces y finalmente se iniciará el 29 de mayo.

Según narró, después de un viaje por Nueva Zelanda, Candia, Osiadacz de 27 y 30 años de edad, y otro chileno, tenían como destino Malasia, pero el tercer amigo debió quedarse más tiempo en el primer país debido a un accidente con su auto.

Ya en Malasia, ambos amigos salieron a cenar en Kuala Lampur, uno de ellos regresó primero al hostel y el otro lo siguió más tarde. En ese último trayecto, es seguido por un individuo hasta el lobby del hospedaje. Le pidieron al empleado en la recepción del hostel llamar a la policía pero este se demoró.

“Cuando entran al lobby se puso más agresivo y ahí estaban los dos. Se pone más agresivo, entran en una discusión y el tipo rompe un espejo de la recepción del lugar y lo ataca con un pedazo de vidrio”.

Ante ello, dicen que se defendieron. Lo reducen, lo tiran al piso y uno de ellos se pone sobre su espalda tomándole las manos en la espalda de manera que el tipo se calme y pueda llegar la policía.

“Empiezan a gritarle al recepcionista, a gritarle que llame a la policía. El tipo que estaba en la recepción era una persona china, entonces yo no sé si por problemas de idioma se demoró mucho, dicen que 20 minutos. Y después de eso fueron 30 minutos hasta que llegó la policía.

“Una vez que llega la policía ellos recién ahí se dan cuenta que la persona había fallecido. Ellos, como digo, no saben la razón por qué murió, porque ellos solamente lo tenían sujetado contra el piso de manera de tenerlo reducido”, declaró.

“Cuando llegó la policía se sentían víctimas. Nunca se les pasó por la mente que estaban cometiendo un delito”, dijo Parra. A lo que añadió que tras la detención los llevaron a un cuartel donde permanecieron dos semanas sin tomarles declaración ni darles mayores explicaciones.

Según la experiencia de Chile pensaron que iba a haber una audiencia, dijo. No obstante, al fin de las dos semanas, apareció el mismo uniformado que los detuvo, instancia donde les informó que serían acusados de asesinato con posible pena de muerte.

La primera instancia judicial es enfrentarse al juez y entregarle pruebas, como por ejemplo videos de cámaras de seguridad, videos, testimonios de turistas y del mismo recepcionista. La segunda instancia, de ser encontrados culpables, es una corte con tres jueces que solo puede ratificar la primera decisión en forma unánime. La tercera, estando ya condenados a la horca, sería pedir un indulto al rey.

 

 

corte de justicia malaya

 

Las gestiones diplomáticas ante un proceso penal

Desesperado, el padre de Felipe Osiadacz ha concurrido a las dependencias de la Cancillería para pedir celeridad en el apoyo protocolar:

“Hasta el momento las cartas de apelación enviadas por la abogada han sido rechazadas, por lo que comprenderá que es esencial contar con todo el apoyo que el Estado de Chile nos pueda brindar para evitar que mi hijo y su amigo Fernando Candia sean condenados a la horca por un lamentablemente accidente, en el que claramente ellos no tenían intención de matar a nadie”.

“Siempre se presta lo que se denomina asistencia consular, pero son casos que suelen ocurrir en el que los chilenos se ven involucrados en hechos. Es más bien un auxilio consular lo que se ha prestado”, informaron desde cancillería. “La Tercera PM solicitó conocer la posición del ministerio frente a la petición, pero no hubo respuesta debido a la copada agenda del subsecretario”, informó el periodista Leonardo Cárdenas de ese medio.

“Si la abogada no logra rebajar los cargos a homicidio negligente, mi hijo arriesga pena de muerte”, sostuvo el padre de Felipe al solicitar su reunión a través de la Plataforma de Ley de Lobby, que se concretó hace unas semanas con el subsecretario de Relaciones Exteriores.

La prisión alberga presos que ya recibieron sentencia como en prisión preventiva, imputados por delitos como corrupción, violación, secuestro y asesinato. La prisión está al doble de su capacidad, uno de ellos pasó cinco días hospitalizados y recién hace unos meses les dieron colchonetas, denuncian. Aducen que sólo pudieron comunicarse con sus familiares por medio de cartas y recién ahora por teléfono.

 

Qué dice el derecho internacional ante detenciones en el extranjero

Eduardo Picand, abogado de derecho internacional en Picand-Ríos y Universidad de Chile, sostuvo en Ahora Noticias que:

el derecho internacional establece ciertos procedimientos de intervención. Concretamente, el Estado de Chile tiene que sopesar dos principios que son bien relevantes: por una parte, que los Estados no pueden intervenir en las decisiones que toman otros Estados porque son soberanos, pero por otro lado, no dejar abandonados a su suerte a nuestros nacionales que se encuentran en el extranjero y se ven involucrados en estos hechos.

Y agregó que el derecho internacional, a través de los tratados, entregan un “cierto nivel de intervención” al Estado respectivo para que preste asistencia consular pero no letrada:

En concreto, Chile puede prestar asistencia consular a través del ministerio de Relaciones Exteriores para velar por los derechos de estas personas en el extranjero, que implica  verificar que nuestros compatriotas cuenten con asesoría letrada, que sean informados de sus derechos conforme a la legislación del país en el que se encuentran y tengan acceso a un debido proceso.

El debido proceso comprende el derecho a que se presuma su inocencia, a poder defenderse, producir pruebas, tener un interprete para comprender la acusación, defenderse y demás. Este mínimo (en inglés “rule of law”) es propio de los sistemas judiciales de las democracias, en garantía de la persona.

Para quienes viajen a este país del sudeste asiático, la cancillería chileno solicita estar informado sobre sus condiciones de seguridad y a no realizar actividades turísticas en el costado oriental del Estado insular de Sabah, frente al Archipiélago de Sulu y a la Isla de Mindanao (Filipinas), por ser una zona costera limítrofe donde han ocurrido secuestros a extranjeros por parte de grupos separatistas islámicos como el Moro Islamic Liberation Front (MILF) y el Abu Sayyaf, reporta el diario El Mercurio.

 

El comunicado de los familiares

Y por recomendación de los abogados defensores, los familiares prefieren no hablar. Solo emitieron un comunicado:

DECLARACIÓN PÚBLICA
FAMILIAS DE FELIPE OSIADACZ Y FERNANDO CANDIA

En relación a las diversas publicaciones aparecidas en estos días en la prensa, que dan
cuenta de la dramática situación que enfrentan dos jóvenes chilenos en Malasia, como
familia de Felipe Osiadacz (27 años, ingeniero comercial) y Fernando Candia (30 años, chef),
queremos agradecer la preocupación de la opinión pública, medios de comunicación y
autoridades.

Nuestros hijos se encuentran privados de libertad en Kuala Lumpur, Malasia, desde agosto
de 2017, situación que ha tenido a nuestras familias enfrentadas a meses de gran dolor,
angustia e impotencia.

Lamentablemente, Felipe y Fernando se vieron envueltos en un incidente con un desenlace
fatal, luego de ser abordados por un malayo (que según el informe forense se encontraba
bajo la influencia de diversos estupefacientes). Mientras Felipe esperaba en el lobby del
hostal en que se hospedaban a Fernando que le traía las llaves de la habitación para
acostarse, el malayo siguió a Fernando hasta el hostal, exigiéndole insistentemente que le
diera dinero. Ya en el lobby, el malayo insistió en su petición y dado que ambos chilenos se
negaron, comenzó a agredirlos.

Nuestros hijos no respondieron a estas agresiones y pidieron al recepcionista del lugar, en varias oportunidades, que llamara a la policía. Como el nivel de agresividad de esta persona aumentó, ellos se asustaron y lo inmovilizaron sin ninguna intención de causarle daño, pues todo lo sucedido fue en defensa propia.

Esta situación ocurrió el primer día de sus vacaciones, las cuales iniciaban luego de un
período en que ambos trabajaron un año en Nueva Zelanda (país donde se conocieron),
después de haber finalizado sus estudios en Chile. A partir de ese minuto, este hecho
terminó con los sueños y proyectos que ambos tenían, devastando de paso a familiares y
amigos, quienes hemos acudido a todas las instancias posibles para traerlos de vuelta a
nuestro país.

Después de este viaje por el Sudeste Asiático, Felipe iba a estudiar un magister a Barcelona
y Fernando volvería a Chile para crear una empresa gastronómica.
Desde que fueron detenidos, han pasado nueve meses los cuales han sido una verdadera
pesadilla para ellos y nosotros; la distancia y las diferencias culturales lo hacen aún más
difícil. La angustia, incertidumbre y temor nos han embargado de forma continua estos
meses.

Confiamos en el estudio de abogados que hemos contratado en Malasia, pues el futuro de
nuestros hijos depende de ellos. Agradecemos el interés demostrado en estos días, pero
nuestro silencio obedece a las recomendaciones entregadas por la propia defensa, quienes
nos han aconsejado desde el principio no abordar el tema públicamente para no afectar el
proceso legal. Les solicitamos respetar esta decisión y ser muy cautelosos con la
información que se divulga.

En ese contexto, queremos aclarar que ninguna persona cercana a nuestras familias o que
tenga relación o conexión con nosotros o nuestros hijos, ha emitido declaraciones públicas,
por lo tanto, quienes han aparecido atribuyéndose vocerías, figurando en algunos medios
y entregando antecedentes, no son fuentes válidas y no nos representan.

Finalmente, queremos enfatizar con absoluta certeza que nuestros hijos son inocentes del
cargo que se les imputa y reiterar que esto no ha sido más que un terrible accidente que ha
afectado a dos jóvenes que solo iban a disfrutar de sus vacaciones. Por ello, estamos
coordinando una audiencia con el Presidente de la República, Sebastián Piñera, de manera
que el Estado de Chile intensifique las gestiones que nos ayuden a traer de vuelta a Felipe
y Fernando. No obstante, valoramos enormemente el apoyo consular que hemos recibido
desde el primer día, especialmente por parte del Cónsul de Chile en Malasia, Juan Francisco
Mason Izquierdo.

Agradecemos una vez más el interés por ayudar a nuestros hijos y les rogamos a los medios
de comunicación que comprendan el difícil momento que estamos viviendo y respeten
nuestra decisión de no dar declaraciones por ahora.

Fernando Osiadacz Larramendi Maritza Olcay Rivera
(Padre de Felipe Osiadacz) (Madre de Fernando Candia)

 

 

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