Los nuevos plásticos pueden generar problemas reproductivos

Si bien mejoró la composición química, investigadores científicos detectaron que ciertos compuestos podrían afectar el aparato reproductor de las personas.

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El plástico está presente en nuestra vida cotidiana debido a su versatilidad, en teléfonos, botellas, envases, muebles, piezas automotrices, artículos para bebes y recipientes para la comida. Este material permite disminuir costos y agilizar los procesos productivos de distintos productos, sin embargo, en esta oportunidad nos centraremos en uno de los problemas del plástico.

El plástico también trae algunos problemas, especialmente en cuanto a la contaminación del ambiente y eventuales problemas de salud para las personas. Una investigación de Patricia Hunt para la Washington State University expuso los problemas reproductivos que pueden generar los nuevos plásticos.

El bisfenol del plástico y el derecho a la salud

Uno de los problemas de los plásticos es que utilizan un compuesto químico llamado Bisfenol A (BPA) el cual puede tener efectos nocivos en la salud, de hecho, La Union Europea y Canada han prohibido el uso del compuesto en productos para bebes debido a la relación que existe entre el Bisfenol A y el cáncer de mama y de próstata, la diabetes, obesidad, posibles alteraciones en el sistemas endocrino e inmunológico, hiperactividad, cambios en el ritmo cardiaco y por último los efectos en el sistema reproductivo que incluyen problemas de fertilidad en mujeres y bajo conteo de esperma en hombres. 

Las señales del daño producido por el compuesto vienen desde 1930 cuando se realizaron los primeros estudios y los gobiernos alertaran a los consumidores sobre los riesgos que tiene es compuesto. Sin embargo, una de las alertas más contundentes fue la realizada en el 2010 por la Administración de Alimentos y Fármacos o FDA por sus siglas en ingles en donde se hizo un informe que mostraba el riesgo de exposición a este compuesto (Bisfenol A) para los niños, especialmente por su efecto en el sistema endocrino y la importancia de este sistema y las hormonas en el crecimiento.

Por lo pronto, tanto el vendedor como el fabricante deberían, en todo caso, informar sobre los potenciales riesgos para el consumidor, para que este decida si los asume o no, y en su caso minimizarlos (art. 4 ley 24240) para que sean inocuos para la salud. También en el plano legal, todo plástico para ciertos usos, ej. alimentos, debe ser aprobado por la autoridad de aplicación. En el fondo del envase debe figurar el registro ANMAT y que es apto. Se recomienda nunca calentar comida en recipientes plásticos descartables.

Pese a que se ha demostrado que el problema en los plásticos es el Bisfenol A, la investigadora Patricia Hunt ha encontrado problemas reproductivos en animales que estaban almacenados en cajas hechas de plástico libre de BPA. La investigadora ha declarado “Nos encontramos el efecto otra vez. Este es un plástico más estable pero induce efectos similares en el proceso de hacer huevos y esperma. Algo importante es que cuando probamos los químicos en experimentos controlados, obtuvimos resultados similares”.

 

Cómo se hizo el estudio científico sobre el potencial riesgo de ciertos plásticos

La prueba consistió en probar como era la reconexión del ADN en la formación de los huevos cuando estaban expuestos a las alternativas del Bisfenol A, entre las cuales tomaron el Bisfenol S, el BPF, el BPAF y el difenil sulfona; en los resultados obtenidos se logró observar que ambos sexos (masculino y femenino) tenían problemas para la reunificación del ADN en el proceso de formación del huevo, lo cual, según la investigadora “añade evidencia al riesgo biológico que representan este tipo de químicos” y que además, pueden perdurar durante las generaciones en el caso del género masculino.

La Doctora Patricia Hunt no ha sido la única investigadora en dedicarse a este tipo de trabajos, hay otras dos investigaciones que han sido reseñadas por The Telegrah que hablan sobre los problemas de fertilidad que genera el Bisfenol A en el cuerpo humano. El primero es un estudio realizado por científicos de la Universidad de Exeter y demostró que el 80% de la muestra del estudio (que comprendía 94 jóvenes de entre 17 y 19 años) tenía rastros del químico en su cuerpo y por ende estaba en presencia de los efectos negativos del Bisfenol A.

Se hizo una medición al iniciar el estudio y luego se le pidió a los jóvenes que se evitara cualquier tipo de recipiente plástico de comida por una semana, es decir, reemplazar cubiertos plásticos por unos de metal, botellas de plásticos por unas de vidrio, etc. y luego de esa semana se volvió a hacer una medición de los niveles de Bisfenol A en el cuerpo y se encontró que en algunos casos las concentraciones bajaban un poco pero en la mayoría, la concentración se mantenía igual, por lo que los efectos nocivos sobre la salud se mantendrían presentes en el cuerpo de los jóvenes.

Uno de los aspectos que más se resalta en este estudio es que el compuesto químico es difícil de evitar debido a la inconsistencia en el marcaje de los productos. De acuerdo con la investigadora Lorna Harries “En un escenario ideal, podríamos elegir lo que ingerimos. En el presente, debido a que es difícil identificar que productos contienen BPA, no es posible hacer esa elección”.

Sin embargo, algunos organismos como la British Plastics Federation declaran que el BPA no representa un riesgo para la salud, de hecho, un portavoz dijo al Sunday Times “Apoyamos las conclusiones de la Agencia Europea de Seguridad Alimenticia según las cuales los niveles de exposición actuales a plásticos que contienen BPA no representan un riesgo para la salud de los humanos”

El otro estudio fue dirigido por el Dr De-Kun Li, utilizo una muestra de 514 empleados en fábricas Chinas y los resultados demostraron que los hombres con concentraciones mayores de BPA en la orina tienen entre 2 y 4 veces más riesgo de producir semen de baja calidad, es decir, con bajo conteo de esperma, así como poca movilidad y vida en los espermatozoides. Este ha sido el primer estudio que logra demostrar la relación entre el BPA y los problemas reproductivos en humanos y no en ratas como se había hecho en estudios anteriores.

En conclusión, se puede decir que estos estudios han logrado demostrar que existiría un riesgo para la fertilidad de los humanos, tanto para mujeres como para hombres, sin embargo, se debe prestar atención a lo que puedan informar la agencias encargadas de las regulaciones en los países y regiones para así evitar sobreactuar ante los resultados y saber que el cuerpo podría tolerar niveles bajos de este producto. En todo caso, es un derecho del usuario y consumidor ser informado sobre estos riesgos.

 

Anexo con fuentes y tipos de plásticos

 

Plástico número 1
Nombre del polímero: tereftalato de polietileno (PETE o PET)
Se encuentra en: la mayoría de los biberones de plástico utilizados para agua, refrescos y jugos, envases (jaleas, mermeladas, aderezos para ensaladas, condimentos, etc.) y películas delgadas (bolsas y envolturas de aperitivos)

El plástico PET (o PETE) no contiene BPA y generalmente se considera seguro, sin embargo, puede filtrar un metal tóxico llamado antimonio, que se utiliza durante el proceso de fabricación del plástico PET. La velocidad de fuga aumenta con la temperatura (por lo que nunca debe beber agua de una botella de agua plástica que ha estado al sol todo el día).

El antimonio puede causar problemas de salud agudos y crónicos como diarrea, vómitos y úlceras estomacales, según el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de EE. UU. La dosis de antimonio aumenta cuanto más tiempo ha estado sentado el envase o la botella (como en un estante o en un refrigerador, por ejemplo). La cantidad de antimonio que se extrae de estas botellas también difiere en función de la exposición a la luz solar, temperaturas más altas y niveles de pH variables.

Plástico número 2
Nombre del polímero: polietileno de alta densidad (HDPE)
Se encuentra en: plástico opaco u opaco usado para jarras de leche, jugo, champú, detergente y forros de caja de cereal

El HDPE se considera un plástico de bajo riesgo, pero un estudio reciente ha sugerido que todos los plásticos (incluido el HDPE) liberan sustancias químicas estrogénicas, lo que podría causar problemas de salud, especialmente en mujeres embarazadas. Encontraron que el 95% de los productos de plástico dieron positivo en la actividad estrogénica, lo que significa que tienen el potencial de alterar la estructura de las células y suponen un gran riesgo para los bebés y los niños.

Plástico número 3
Nombre del polímero: cloruro de polivinilo (PVC o V)
Se encuentra en: envoltura retráctil, delicatessen y envoltura de carne, bolsas para ropa de cama, juguetes de plástico y manteles

El PVC es un plástico bastante tóxico. Contiene el ftalato, DEHP, un químico tóxico que interrumpe los sistemas endocrinos de la vida silvestre, causando deformaciones genitales, bajo recuento de espermatozoides, cáncer testicular e infertilidad en especies como ciervos, osos polares, ballenas y nutrias.

Se ha encontrado que los ftalatos están relacionados con el asma en los niños y pueden tener un efecto negativo en el sistema inmunitario.

Plástico número 4
Nombre del polímero: polietileno de baja densidad (LDPE)
Se encuentra en: bolsas para limpieza en seco, periódicos, plásticos de productos frescos, bolsas de basura, paquetes de alimentos congelados, paquetes de pan, envoltura retráctil y recubrimientos para tazas de bebidas calientes y cartones de leche

El LDPE es un plástico de bajo riesgo, con poca preocupación, aparte del posible efecto de la lixiviación de productos químicos estrogénicos (como HDPE).

Plástico número 5
Nombre del polímero: polipropileno (PP)
Se encuentra en: plástico opaco u opaco utilizado en envases de Rubbermaid, biberones de plástico nublados, recipientes para condimentos y yogur y alimentos delicatessen.

El PP es otro plástico de bajo riesgo, pero un estudio encontró material de plástico de laboratorio hecho por PP para lixiviar al menos 2 sustancias químicas.

Plástico número 6
Nombre del polímero: poliestireno (PS)
Se encuentra en: espuma de poliestireno que se encuentra en los artículos de servicio de alimentos como cuencos, platos, cubiertos, recipientes para llevar, botellas de aspirina y bandejas de carne.

Este plástico tiene la capacidad de dañar el sistema nervioso y causar cáncer, gracias a la lixiviación del estireno en la comida. El nivel de estireno que se filtra en la comida parece depender de la temperatura, así que evite usar vasos desechables y recipientes para tomar para bebidas calientes o alimentos calientes; en su lugar, use una taza reutilizable o traiga cristalería cuando coma fuera, en caso quieres llevar tu comida a casa

Plástico número 7
Nombre del polímero: Otros plásticos como acrílico, nylon, policarbonato y ácido poliláctico (OTRO u O)
Se encuentra en: jarras de agua reutilizables de 3 y 5 galones, botellas de jugo de cítricos, botellas de ketchup, bolsas para hornear y envases personalizados

Uno de los peores tipos de plástico, el plástico número 7. Estos plásticos casi siempre contienen los productos químicos disruptores de la hormona bisfenol-A o S (BPA o BPS). Estos disruptores endocrinos imitan o interfieren con las hormonas de su cuerpo y pueden causar problemas en humanos, niños y fetos. En el caso de una mujer embarazada, BPA o BPS pueden causar abortos espontáneos, errores cromosómicos en el feto y daño genético. En el caso de adultos y niños, estos disruptores endocrinos pueden provocar pubertad precoz, ciclos reproductivos interrumpidos, reducción de la calidad de los espermatozoides, disfunción ovárica, cáncer y enfermedades del corazón.

Solo una semana de uso de plásticos bajo la etiqueta “7” puede aumentar las concentraciones urinarias de BPA en hasta dos tercios. Este tipo de plástico también se ha relacionado con la obesidad y la resistencia a la insulina, y puede estar presente en más del 95% de los adultos.

Fuente:  LiveLoveFruit

Para seguir leyendo, acá. Y acá el estudio científico.

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